jueves, 17 de agosto de 2017

GRAN FINAL


Apenas descansamos un par de horas. Nuestra preparación era escasa porque apenas habíamos entrenado. Nadie pensaba que llegaríamos a la final. Pero hicimos un gran partido y ganamos con claridad. Nuestras fuerzas, sin embargo, estaban al límite. No había tiempo suficiente para recuperar. Jugaríamos pero ganar lo veíamos difícil sobre todo cuando supimos quien era nuestro rival: un equipo bien entrenado, buen dominador del balón. Pocas posibilidades teníamos de superarlos. Solo un golpe de suerte haría que fuéramos los vencedores. Y el golpe se dio cuando en un saque de esquina el balón bien cabeceado entró en la portería del rival. Sorprendidos ellos, sorprendidos nosotros. No esperábamos que el partido se nos pusiera tan favorable. Ahora tocaba resistir los embates del rival. Tarea nada fácil dada nuestra mermada condición física. Pero el tiempo fue pasando y aguantábamos. Se sucedían los calambres. Dar una carrera para algunos era un doloroso esfuerzo. Pero el tiempo seguía pasando y resistíamos. Sus seguidores los animaban porque sabían que si nos marcaban ganarían. Más calambres. Las fuerzas se agotaban y aún quedaban los últimos minutos. Temíamos que al final doblegaran nuestra resistencia. Un último esfuerzo. Pitido final. Habíamos ganado. Tirados en el césped nos quedamos unos minutos para recuperar el aliento. Estábamos totalmente agotados pero éramos unos inesperados campeones. Habíamos resistido. La suerte estuvo con el más débil.

JOSÉ LUIS RUBIO 

ENIGMA DEL CORAZÓN


Quien pudiera descifrar
lo que el corazón esconde.
Ese enigma, ese misterio.
Donde vive el beso y el llanto
Junto a la rosa y la sangre.

Debora Pol

¡POR QUÉ!


Aún no me explico que ganaba
causándome tanto dolor;
teniéndome tanto rencor,
golpeándome con indiferencia
cuando lo que le ofrecía era un cielo para los dos.
¿Por qué?
¡Por qué me humillé!
¡Por qué no supe decir basta!...
¿Por qué me conformé?
¿Por qué dejé que apagara mi sonrisa?
¿Por qué me permití conformarme con este estilo de vida?
¡Por qué!..

Hoy, he secado mis lágrimas;
me arranqué su recuerdo del corazón,
y con ello también el dolor.
He suturado cada herida de mi alma;
cada moretón que en mi autoestima Él dejó...
lo he sanado con amor.
¿Por qué no comenzar hoy a vivir?
¡Por qué no sonreír!
¿Por qué no liberarse de un supuesto "amor"?
¡Por qué no tomar la decisión!..

¡Por qué!
¿Por qué pensar que necesitamos de alguien para sentir amor?..
Si la respuesta, está en nuestro propio corazón.

Ana Laura

DE TENERTE


De tener al viento
Cautivo
en dulce voz,
Retocando el cielo
En los colores
de ojos bellos...
Amando
al aceptar quien eres
en el corazón de cuanto das.
Respirando
en tu silencio
Momentos
después de admirate
Alcanzando las noches,
Aquellas recostado
pintando piel amada...
De tener el viento suspiro
Deslizando sublime gracia.

José Nieto -México-

BELLO TU NOMBRE


Sensualidad y placer sentía
sobre la playa del mar,
Orbita en mí el deseo del insomnio
Labios que acarician y besan
mis senos.
Escuchando el arpegio de mi luna
y muy quedo haciendo promesas
Danzan miles de luciérnagas
preparando el lugar de nuestro
encuentro.
Acarician mis muslos la fría brisa
diciendo refréscate hace calor,
Desnuda me encuentro sobre
la arena húmeda.
Mar reflejando estrellas, en
mi espalda siento alas de gaviota
Permanezco callada por tu ausencia,
has sido mi pensamiento nocturno.
Río y selva en fieras indomables
nos convertimos
Yaces erguido frente a mí, abrazo
que nos fundirá.
Caricias perfumadas con tu
aliento nos llevan a quedar sin
respiro, imprimo en tu rostro
mis besos, indelebles quedarán
en tu sentimiento.
Espiral ondulante son los aromas
de nuestros cuerpos
Labios sedientos de tus besos
que me perturban mis entrañas
Ofrenda sublime te doy aún
desbastando con tu prisa nuestra entrega.

Evangelina Estrada -México-

DIVINOS MOMENTOS


(soneto blanco)

Divina la noche pasionaria,
en que se fusionaron nuestros cuerpos.
Divino, es el amor que regalamos,
con sumo frenesí y algarabía.

Y divino tus ojos de ternura,
que derramaban ansias por mi ser.
¡Y divina es aquella hora, querido!
en que tú me besaste a insistencia.

Y divino es también, aquel momento,
en que tu enamorado me brindaste,
las copas del querer, tan embriagantes.

Son aquellos momentos que atesoro,
como la más preciada joya amor,
¡Nunca se borrarán del corazón!

Edith Elvira Colqui Rojas -Perú-

A MIS AMIGOS


Llenemos las copas pues hay que brindar
Todos mis amigos ¡aquí están ya!
Que dicha tan grande el verlos llegar
No hay nada en el mundo como su amistad.
Algunos conozco desde la niñez
Los otros llegaron en mi madurez.
Unos son del norte y otros más del sur
Pero todos ellos encienden mi luz.
Juntos aprendimos el 1 2 3
También practicamos el a b c d.
Amigos queridos los llevo en el alma
Cuando me decaigo ustedes me salvan.
No siempre nos vemos la vida nos jala
Pero cada tanto la amistad nos llama.
Somos diferentes ninguno es igual
Cuando estamos juntos vamos a la par.
Risas y recuerdos con todos yo tengo
Planes a futuro también los mantengo.
Doy gracias al cielo de haberlos conocido
Y más agradezco el haberme querido.
Unos ya se han ido mucho los lloramos
Los que continuamos no los olvidamos.
Que sería la vida sin la amistad sincera
Vereda de espinas a mí pareciera.
Dejen que mi mente guarde su retrato
Para esos ratos en que me hacen fuerte.
¡Alcemos las copas!
¡Ya estamos aquí!
¡Salud por el gusto de verlos al fin!

María Villicaña Anguiano -México-

EL CANTO DE LA LUNA


Los delirios son viajeros
de los instintos de los enamorados
que con dedicación encaminan,
las caricias por los precipicios.

De cada encuentro contigo
Divánamos suavemente los deseos,
en viaje de navegantes ,
en el mar de las pasiones.

Seducción con magia y misterio,
cuerpos entrelazados en sombras
que danzan en múltiples figuras,
quemados en la guerra de la pasión .

Desbocado en carrera de amantes,
disfrutamos nuestros encuentros.
La belleza de las almas,
Se aman con dulzura seductora.

Se queda en suspiros
el canto a la luna,
La mágica noche
y por ti amada.

Nelly Ramirez Yasno -Colombia-

¡SUEÑOS!


Era una noche agitada,
sus sueños cual colegiala enamorada
dibujaban una tierna sonrisa en su cara,
en el buró el despertador sonaba, unas
rosas rojas para ella esperaban.
De ellas no conseguía apartar la mirada,
el aromático té con su infusión de hojas
invadía su alcoba.
Tuvo la tentación de tomarlas en sus manos
mientras un rubor cubría su cara, sentimientos
que no había experimentado se mezclaban, era
sensible su interior, era su alma enamorada.
Su expresión picaresca y soñadora la delataba,
su anhelo de soñar con aquello que deseaba era
lo que felicidad le brindaba, el tic, tac del reloj
cual melodía le devolvió a la realidad de un nuevo
día que para ella nuevamente comenzaba.
¡Sonreía la niña mía! Escribo con el corazón
tratando de descifrar su sonrisa, hoy miércoles 16 agosto 2017.

Cesire Alegría

RECOGÍ A MI HADA


RECOGÍ A MI HADA
recién caída
de la primera trepa
de un antojo.
Le di de beber
de la tinta que decora mi piel
y le entablillé las alas
con retazos de la tela
de un amor
entre imposible e impensable
y dos alfajías
de un postero abandonado
en los altos de Gomorra.
La cuidé en su convalecencia.
Me cuidó
de calenturas maltas
y de las tercianas
que me enferman
por vicio y complacencia.
Nos cuidamos… Luego voló.
Una vez sana
y harta de mí yo enfermizo crónico
se fue.
¿Si la echo de menos?
Bueno ella es un hada
y yo un futuro cadáver (como tú)
Ella no existe (según la cordura)
y mis fantasías
son reales hasta el dolor.
Al antojo del que cayó
le entró la seca
y fue cortado para leña,
que aquí los inviernos
sin ilusiones
con las que calentarse
son muy fríos.

Francisco Tomás Barriento Eusebio

ERES MI TODO


¿Qué se siente ser todo en mi vida?
eres mi exquisita tentación mi amor
lógico es amarte como te amo yo
desde la primera vez juntos, cercanos
Eres mi universo, lo que pedí, todo mío
el roce de tu piel me despierta los deseos
eres mi exquisita tentación, desde el primer momento
abro mis ojos y te tengo junto a mi, tibio, tan despierto
Siento el dulce sabor de tus besos en mis labios
me recorre un escalofrío delicioso y placentero
toco tu pelo, tu nuca y me despierto los deseos
mi día comienza con tu dulce beso y mi boca en la tuya
Me arrancas mil suspiros y gemidos entrecortados
con tus suaves manos juguetonas que me encantan
las deslizas por mi cuerpo entero suavemente
tus labios besan mi cuello tan febrilmente
Mi corazón late lleno de pasión, frenéticamente
me sometes a tus bellos deseos haciéndome mujer
explorándonos las bocas, despertando el amor
transportándonos en el placer hasta el cielo

Cely Vargas -México-

TENTADORAS CURVAS


T entadoras piernas muy ilusionantes,
E levan la atracción de acercarme a ti,
N ecesito amarte con todo mi corazón,
T ú naciste para ser emocionantísima,
A trae como fascinación tan poderosa,
D iría, ¿qué satisfacción para el alma?,
O h!, damisela eres princesa soñada,
R eluces maravillosa, llena de alegría,
A tu lado la vida es encanto fastuoso,
S iempre serás el amor imperecedero.
C imbrantes curvas tan magiquísimas,
U na dama tan especial como la Luna,
R evivifican - bellos ánimos sensuales,
V amos a pasear por el bosque airoso
A tracción e imantación - muy sublime,
S implemente- seductora y fascinante.

Julio César Portella Medina -Perú-

SOLEDAD AMANDO


Que solo me quedo
cuando tú no estás,
me queda ese vacío
que me quedo sin luz
cuando me faltas tú.

La oscuridad es mi
ingrata compañera
en el camino de espera,
te extraño tanto.

Que cuando faltas tú
mis caminos se cierran,
se quedan sin salidas,
para poder escapar y huir
de tus bellas palabras.

Tus labios me someten
día a día cuando me besan,
tus caricias me drogan
de un inmenso placer.

Solo tu cuerpo desnudo
me da ese gran gozar,
de tener la satisfacción
de hacer el amor por amar.

JESÚS FANLO ASENSIO -ESPAÑA-

AZUL


Azul infinito el cielo abierto,
el mar en profundo dormido
pasión lentamente vivida...
un recuerdo con celo guardado
un motivo que no imaginas
una mirada azul.

Fantasía prestada en
silencio mi sentir dormido,
que despierta para ti,
caricia robada, tímido beso,
entrega profunda y eterna
necesidad de tu alma escondida
mi verso que sabes, te nombra,
al final del arco iris la poesía es azul...

Donde estoy, estarás...
renaciendo en mi tierra
donde cada surco, florece por ti...

Azul el infinito del cielo dormido,
al final el sentimiento es azul...

Azul...

Diana Portillo

UNA NOCHE COMO ÉSTA

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AMARGA SOLEDAD


Se fue a los cielos, de la mano del viento,
envuelto en todos los suspiros de su amada;
Quedó ella con el temprano sufrimiento,
por la ausencia en su corazón, del que amaba.

Lloraron las nubes en aquél aciago y triste día.
Abrazada de su angustia, caminó ella perdida.
La voz de su amado se escondió en la letanía,
del reloj que cantaba el tiempo de su partida.

La desolación que en su alma habitó,
perdió en ella el seguro rumbo de sus días;
y en su corazón el silencio se enraizó,
brotando sollozos de dolorosa melancolía.

Se fue a los cielos, abrazado por los besos,
los abrazos y las caricias, de su amada.
Quedó ella con el recuerdo de los sucesos,
que la dejaron muy sola, y abandonada.

Juan Carlos Favreau

EN TUS OJOS...


En tus ojos que no saben
ocultar la ternura de tu mirada,
y la belleza de tu alma,
en ellos quisiera vivir .
En tus ojos que me invitan
a sumergirme en su profundidad,
que se quedan en mis sueños,
en su magia me quiero yo quedar.
En tus ojos, luceros de mis atardeceres,
imanes para mi alma, dueños de mi corazón,
luciérnagas nocturnas, bellas y brillantes
es su luz quien ha de iluminar mi amor por ti...

Monica Mondragon-Rodriguez -Estados Unidos-

SI HE DE MORIR...


Si he de morir, pronto, rápido,
después de una larga vida,
que sea de ti.
Quiero morir, de un beso,
de un fuerte abrazo,
de un recuerdo,
de amor inolvidable.
Si he de vivir que así sea,
en tus brazos, enlazado,
sin fuerza, ni deseos,
de querer escapar,
de ellos, de tus labios,
de tus besos,
de tus dulces caricias.
Que sean mías todas,
como la nubes son del aire,
las brisas del viento.
Si debo pertenecer, a alguien,
que seas a ti, por amor,
por noches oscuras, contigo
en la cama, aurora en tus brazos.
Y si despierto, que sea tú,
lo primero que vea, lo primero,
que mi cuerpo, al despertar,
sientas, después,
de ese dulce dormir,
junto a ti toda la noche.
Porque de ti nace el verano.
De ti nace la primavera.
De ti nace el amor fragante,
encendido en flores.
Si he de morir, que sea de ti,
y de la vida, que he vivido,
contigo, dulce recuerdo.
Porque te amo.

Rafael Pérez

BRISAS MÁS SONRISAS


Les escribo algo lírico
convertido en un poema,
su contexto es de un tico
expresado con sentido tema.

Un aporte de esta parte
a la solidaria gente,
como si fuera un arte
habrá que tenerlo en mente.

Fantasías elocuentes
se suscitan en segundos,
con el tiempo son frecuentes
en toditos estos mundos.

Verter paz a lo interior
la voz se escucha entre el viento,
sin congoja exterior
paz habrá en este momento.

Un eclipse soñador
aparece de repente,
cuan ruiseñor cantador
al caminar sobre un puente.

Claridades azuladas
con velas vivas en llamas,
serán siempre observadas
por ese deseo que clamas.

Tienen las tiernas miradas
cuando existe alma grande,
al permitirle a las hadas
algo... a lo interno expande.

La vida nos da sonrisas
tras la siembra de alegría,
surgen naturales brisas
para que alguien sonría.

José Rafael Orozco Torres -Costa Rica-

AUNQUE NO TE CONOZCO


No te conozco, pero nuestros caminos se han cruzados,
Nunca te había visto, pero hoy estás aquí.
No sé si es casualidad o solo pura coincidencia pero así lo ha querido Dios.
No sé cómo eres realmente, pero sé que en tu alma llevas un gran peso.
No sé porque llora tu corazón,
pero espero que algún día me permitas secar tus lágrimas.
No sé si pasaré de un conocido a ser algo más para ti,
pero espero algún día poder con un abrazo consolarte.
Estoy aquí para escucha lo que tengas que decir.
Sean tus alegrías, deseos, tristezas o dolor del corazón.
Quiero que confíes en mí, quiero que me brindes tu confianza.
No es fácil hablar con desconocido, pero nuestras alma ya se conocían.
Aunque no te conozco, nuestros corazones ya se conocen.
Son corazones que hablan el mismo idioma.
Sus latidos se escuchan hablar de sus sentimientos.
Son corazones que han sufrido de la misma manera.
El destino, mueve sus hilos y solo Dios sabe por qué los mueve.
Solo dejemos que el tiempo siga su curso.
Que el tiempo no sea largo y la distancia se acorten.
Y esperemos con paciencia y fe saber que nos preparara.
Pero aunque no te conozco, sé que quiero conocerte.
Quiero saber por qué estás aquí, para que has llegado a mi vida.
Saber si estás dispuesta a conocerme y dedicarme de tu tiempo.
Porque yo deseo poder conocerte para entregarte mi Amor.

Edwin Ayala Sánchez

FIRMANDO MI MUERTE


Yo hablo en susurros con Dioses cansados,
escucho de cerca todos sus latidos
y degusto con ellos sus ricos platillos,
miro sus mantos bordados con ramos
y huelo en sus velos abriles o eneros
cuando el tiempo cumple todos mis deseos

¡Pero no me explico cuál es la razón!
que aun a lo lejos no puedo olvidarte
porque llega el día y eres mi obsesión,
cuando abro mis ojos sin lograr hallarte
entonces me apeno con mi corazón
y mermas mi tiempo y rompes mi suerte.

Yo llamo con gritos a amores perdidos
y miro cambiados sus cansinos rostros
y escucho respuesta desde mis olvidos
y cato los vinos guardados por lustros
y huelo sus ropas a espadas y a escudos
cuando el tiempo cumple todos mis deseos.

¡Pero no me explico cuál es la razón!
que estando dolido no quiera dejarte
y al llegar la noche te vuelva pasión,
apenas descubro que no estás presente
me causa vergüenza mi peor sinrazón,
y acaba mi tiempo firmando mi muerte.

Jerry Méndez -México-

VIVO SUEÑO


Hoy quiero vivir
sin llegar a besarte;
sin acariciarte.
Con ganas de recibir
cuanto quiera darte;
¡la pasión de mi sueño!
Un puro deseo
que en brazos de Morfeo
logra en su empeño
darte cuanto poseo;

¡sentidos y sentimientos
y con ellos mi vida!...
Ternura entretenida
entre mimos a cientos
y de fiel amor revestida;
ansias, anhelos,
deseos. Pasión atrevida
que, por saberse querida,
a ti eleva sus desvelos
y en mi aguarda dormida.

Mis manos, tus jadeos,
las tuyas, mis gemidos.
Ambos cuerpos fundidos
entre cumplidos deseos
y gozos sostenidos:
¡Besos, fuego, caricias,
calmas, bríos y locuras!,
que, a oscuras,
con el éxtasis vicias
a cuanto placer procuras.
Hoy vivo contigo
el sueño que pudo amarte
y, en alguna parte,
despierta conmigo
para jamás olvidarte.

Paco Aguilar i Espada

JUSTICIA CIEGA


Caminaba en su libertad
con sueños de infancia,
sentía al viento
juguetear entre sus cabellos
y brincaba imitando
al saltamontes.
Su corazón de niña
le hacía enamorarse
de las flores.
Furtivo, yacía el maldito
entre matorrales,
la miraba,
veía su caminar
y lascivo la seguía.
se detuvo el sol avergonzado,
se callaron las aves en su trino,
arreció el viento
y escribió un soneto
con las hojas muertas.
Nadie escuchó sus gritos,
nadie vio al culpable,
murió en la soledad
y el silencio.
Días después, las aves
lloraban en su trino,
las hormigas montaron guardia
y el sol se ocultó en su dolor.
Murió la niña saltarina
murió la niña en soledad,
lloran sus padres su ausencia.
La justicia no hizo nada,
el chacal libre está...

ALADINO LAVIAS OLVERA -México-

NADA PUEDE CONVENCERME

Nada puede convencerme
más que la realidad.
Que la frágil somnolencia
de mis sueños expuestos
en la desnudez.
mas intima .
Cómo de estar situados,
entre la soledad del pensamiento,
el cuerpo.
El alma.
En el tramo de tiempo,
que es,
la vida misma.

E. Alicia Junco -Argentina-

TODO SIGUE IGUAL


Van a caer las bombas, pronto empezarán las baterías a lanzar sus balas, un sonido odioso que necesitamos para saber que algo nos protege. Lo necesito, estoy sola desde que mi pareja se marchó a servir una bandera. En el refugio me encuentro lo de siempre: llantos, palabras de ánimo y gritos de los seres que a él acudimos buscando el rincón donde pasar las próximas horas, colchonetas
compartidas, amas de casa con sus hijos, prostitutas, monjas rezando, funcionarios y algunos soldados que dejan el arma apoyada en la pared.
Me tumbo en el silencio roto por ronquidos de personas con la seguridad de no estar solas, como yo, que siento un aliento en mi nuca y una mano que acaricia mis piernas levantando mi falda, y cierro los ojos mientras acarician mis pechos, mientras la otra empuja y desplaza mi ropa interior.
Le dejo hacer, pienso en mi pareja y desecho el recuerdo, solo quiero centrarme en sus jadeos, en su sexo buscando el mío, intenso, poderoso, como el espasmo que llega pronto, como el suyo que
ahoga.
Amanece, la gente comienza a incorporarse ante la claridad que  entra, marcho a casa, todo sigue igual.

Francisco Bautista Gutiérrez
Participante en el VI Certamen Microrrelatos Libres Memorial Isabel Muñoz

LIBRE...


Yo sentí que estaba encerrada
en una caja de cristal,
creí era inmune al dolor
y que nada me dañaba….

Alguien abrió la puerta un día,
y con ello en el corazón una herida,
sentí morir y que jamás me repondría….

iOh sorpresa!
el dolor me enseñó que estaba viva,
como el fénix que resurgir podía,
desplegué mis alas,
levanté mi vuelo
y creí en el sentido de mi vida....

Me di cuenta de que era libre,
libre para decidir sobre mi vida,
para asumir las consecuencias de mis acciones,
decidí que nadie tendría poder sobre mí,
que nadie podía lastimarme…. si yo lo permitía.

Se me dio la oportunidad de reaccionar,
y pensar en mi misma cada vez más,
soy libre para darme cuenta
que soy la dueña de mi destino,
que de mi depende morir o vivir,
que soy un ser irrepetible, único….

Soy libre, con capacidad
para decidir si me afectan las cosas,
fuerte para manejarlas de forma inteligente,
me di cuenta y salí
a enfrentar la vida,
libre al fin, para soñar,
para volar y para amar…


SILVIA CARRILLO MARTÍNEZ -MÉXICO-
Publicado en la revista Trinando 14

LA CIUDAD


Se despidió de su madre entre lágrimas y recomendaciones. Era la primera vez que se iba del pueblo, si se le podía llamar así a esas chozas desparramadas en el medio de la montaña.
Caminó un par de horas por los cerros poblados de cabras, hasta llegar a la ruta. Ahí un colectivo lo llevó hasta la ciudad. Había anochecido y se maravilló con las luces en las calles. Sintió que le daban la bienvenida. Tan distinto a su pueblo, donde las velas o algún farol eran el único medio de penetrar la inmensa oscuridad.
Encontró la dirección. Lo llevaron a la pieza del fondo. Solo un catre y una silla vestían la habitación. Una lamparita desnuda irradiaba rayos que a él le recordaron al sol. Se preguntó qué hacer. Tendría que convivir con ese artefacto. En las montañas se protegía de la insolación con un sombrero de alas anchas.
Había traído un gorro. Se lo puso. Se acostó. No podía conciliar el sueño. La luz de la lámpara lo encandilaba. Se tapó los ojos con un brazo y se quedó dormido.
A la mañana salió a buscar trabajo. En una esquina lo sorprendieron unas luces que cambiaban de colores: verde, amarillo, rojo, verde... En el campo él agitaba un trapo rojo para arrear a las cabras. ¿Sería esto para arrear a la gente?
Un enorme cartel luminoso también le llamó la atención. Las letras aparecían y se borraban continuamente. Aunque no sabía leer, le recordó el pizarrón de la escuela a la que había ido unos meses. Pero, ¿quién escribía? Y la tiza, ¿dónde estaba?
Volvió a la pensión. Le dijeron que apagara la luz cuando se iba. Estuvo a punto de preguntar como había que hacer, pero no se animó.
Cuando llegó a su pieza, la luz estaba apagada. Suspiró aliviado.

Jorge Oscar Mozzino -Argentina-
Publicado en Suplemento de Relidades y ficciones 73

XXXIX


Tenebroso y escondido, rechazado por la luz
mi corazón, colmado, asfixia

Nunca fracaso en la vida sino en el cuerpo,
la respiración derrochada, su límite agobiante,

separa el cielo de lo ajeno,
porque la indiferencia aterra y la soledad llama

Caigo, sin embargo, caprichosa y sedienta,
a los pies de un alma que me obliga

pero por más que las imágenes se multipliquen
y el mundo parezca habitado, la existencia, nunca

Dios tampoco, enemigo de todos, también de los muertos
que me esperan para atravesar la noche.

YAMILA GRECO -Argentina-
Compartido por Rolando Revagliatti

CERCA DEL SOL


Vayse meu corachón de mib.
Ya Rab, ¿si me tornarád?
¡Tan mal meu doler li-l-habib!
Enfermo yed, ¿cuánd sanarád?
Jarcha en mozárabe

aunque no había nada
sobre mi campo volaba la risueña cometa
entrelazada entre la verdad y la mentira.
en cada vuelta te llamaba la cometa con versos de aire.

entre el poeta y el poema
ilustrados dedos
trazan tu grafía en esmerados estribillos
dejando inmortal al ingenio.

en la distancia siempre serena te pienso
lejana caravana de amor desierto.
para tus solitarios recuerdos abro mi templo.
el último sol
diáfano rayo que no es
que será
al vestirme tú
tu sombra me acaricia como un tibio fuego.

KHÉDIJA GADHOUM
Publicado en Luz Cultural


BEBÍ EL GRIAL DE LA ILUSIÓN PERDIDA


Bebí el grial de la ilusión perdida
el despertar de la inocencia al mundo
el sufrimiento azul de ser consciente
el resistir mientras nos traga el barro.

Sentí la voz que grita en el vacío
en la oquedad donde la voz se quiebra
en la silueta que al amor escapa
en el silencio de un sepulcro abierto.

Hundí las manos en la tierra estéril
regué la flor de la piedad filial
la sangre fértil de una llaga inmensa
el vino amargo del doliente cáliz.

Yo he recreado la palabra diáfana
el centro mismo en que el latido es vida
la hondura excelsa que a la cumbre accede
claror de sombras en el verso franco.

Y pido al fin que me perdonen todos
por ver la luz cuando la noche cae
por ser feliz cuando mi hermano sufre
por existir cuando las voces mueren.

ANTONIO CAPILLA LOMA -Madrid-
Publicado en Luz Cultural

VIERNES, 19:23 HORAS. SAN CELSO


La calle, en la pereza del fin de semana, va oscureciéndose. Agotamos los juegos, las burlas, la charla languidece. Estamos a punto de despedirnos, resignados a dejar que llegue el sueño a trazar otra línea del inevitable camino que nos conduce a la muerte. Llega el Indio, a bordo de una bicicleta de segunda mano y parece iluminar la noche, la vida. Resucitan las bromas, los diálogos, nos disponemos a nuevos juegos. Por turnos paseamos en la bicicleta, cuesta arriba y cuesta abajo por la calle de San Celso.

Del libro Bicicleta de Luis Rico Chávez
Publicado en Ágora 18

XIX


¿Sabes lo que está escrito en el olvido
o en la memoria divina del túnel?
¿Sabes dónde remontan las cometas del sueño
después del aire cetrino?
¿Dónde andará aquel aire?
¿Dónde El viento que mece el ciprés y la encina sagrada?

Aniquirona que danza entre árboles viejos
¿Qué es lo que canta el pájaro de la noche
en este camino a Schuaima
en este recoveco azul
cuya música llamea como una espiga
y funde en la espirálica noche
esta liquida sombra
que diluyen mis miembros
hasta volverse un cordón amarillo?

Forastera
Para la luz basta cualquier sueño
El principio: Mariposa, cometa alada
viene después de la noche
cuando alas despliegan al borde de la bujía
en donde la oscuridad es suave
y pasa como un río
encandilando de hermosas tinieblas mis ojos,
blancas y crespas tinieblas
donde el canto y el grito
son música lumínica
donde el salmo y las voces
apenas un himno
que resplandece a oscuras.

Del libro La dulce Aniquirona de Winston Morales Chavarro -Colombia-
Publicado en Editorial Alebrijes

LA CARRETERA DE LOS INCENDIOS


es negra brillante es una serpiente
veo la noche, un canto como un aullido
respirar tan hondo hasta que la inmensidad
resquebraje los pulmones
y luego dejarla salir libre entre el pasto
hasta que corte filosa el asfalto gris
como a una cinta de ceniza
nuestras voces seguirán rectas
hasta que ellas mismas
decidan desvanecerse
hemos disparado una canción
hacia el universo

FERNANDO ACOSTA -Argentina-
Publicado en Gaceta Virtual 126

TE ROGUÉ ALGO


Te rogué algo:
que es de profundad seriedad.
—Lo que fue la miseria de muchos.
Pero rogué algo más.
Algo que solo se les concede a los fuertes:
el mutismo del corazón.

Del libro Nubes de Karin Boye -Suecia- Traducción Hebert Abimorad
Publicado en Periódico de poesía 99

DESDE EL PRIMER RELIEVE


Desde el primer relieve
de alguna voz
marco el silencio

titubeos en el papel
que dibujaba de niño
llenando hojas de inocencia

después perdí las palabras
que recupero al pensar

hallé un lugar seguro
donde se olvida el dolor

este lugar
como hebra de luz
en tu recuerdo

Del libro La casa de ALBERTO LUIS PONZO
Publicado en La Náusea

DESBOCADO


Echar raíces entre el oleaje del mar más proceloso,
es como llenar de renglones
el resonar profundo
del tic tac
de un corazón desbocado
entre los brazos de la ausencia.

GUILLERMO JIMÉNEZ FERNÁNDEZ -Mérida-

miércoles, 16 de agosto de 2017

HAY TRES COSAS


Hay tres cosas que me
vuelven loco de usted...
El aroma de su cuerpo,
el sabor de sus labios a café,
y la pasión que me da en cada beso.

Humberto Gómez

LA MAGIA DEL AMOR


La magia del amor, nace de una mirada…
es bailar un vals, una noche de luna llena
es el rico aroma, de un perfume exquisito
como la esencia del mejor, aceite aromático
La magia del amor, lleva la música
por dentro, es la tenue brisa, que entra
por la ventana, es luz, magia y fantasía
surge una noche mágica, y constelada
El amor como un manantial de agua viva
es un perfume, que esparce su fragancia.
es la brisa de la montaña, en la mañana
El amor como el roció, surge como la aurora
es el ave que viene a cantar, por la mañana
es un brillo especial, de una traviesa mirada

Mirna del Carmen Orellana Romero -Honduras-

QUE ALGÚN LECTOR SE SIENTE ORGULLOSO...


que algún lector se siente orgulloso
de su poeta.... eso es grandioso
no lo digo yo- lo dice mis letras
las letras que escribo para usted.....

Leon Contreras -Colombia-

NUBE AZUL


Alma desconsolada y solitaria, que vas recorriendo por el mundo en busca de un nuevo amor, ven y cura mi alma que se encuentra triste y vacía es que te has robado todos mis sueños. Dejando encantado mis ilusiones por medio de la neblina que iba en busca del nublado blanco y claro.

Aunque te vayas lejos no podrás olvidarme es que será imposible que me saques de mi mente, ya que gravado quedo todo de mi en tu corazon, y cuando me recuerdes pensaras que sientes mis refugios, tocara mi rostro y acariciara mis labios, preguntarás alegre por donde saldrá el sol mañana.

Te miraba, me mirabas con tus ojos azules, donde la nube azul ira cubriendo el brillo de tus ojos, cuando te besaba silenciosamente, mirando la angustia que ponía tu rostro con a sabor a tinieblas la noche que morías, te quedabas sola y vacía, con las nubes asoladas que enfriaban con el viento a tu alma.

MARCO NÚÑEZ

¡OH!, ROMEO, PRÍNCIPE AZUL...


O céano de flores por la pulcra - alteza,
H ermosísima de los cuentos de hadas.

R omeo:tú eres mi maravillosa - Julieta,
O h, ¡majestuosa- princesa– imantada!,
M ás sensitiva y sublime - que encantó,
E n el corazón del príncipe - cortesano,
O h, ¡qué romántica- escena del galán!

P ríncipe de SANGRE Azul-novelesco,
R enace el amore- tan fiel a su amada,
I mparable en su accionar bondadoso,
N ecesitaba- la ternura de su elegante
C ompañera, que relucía tan hermosa,
I mpresionante - belleza de alma justa,
P ara ella- Romeo es divino –correcto,
E l príncipe azul de sus sueños ilusos.

A zul es el alma-lleno de munificencia,
Z urcaba su nombre- por todo el orbe,
U na y mil noches, ¡solía llevar flores!,
L a esperaba- risueña y dulce: Julieta.

Julio César Portella Medina -Perú-

ALMAS SIN CICATRICES


"Verás que voy adorarte"
con ternura y con pasión,
haré que tu corazón
se alegre de tanto amarte.

Entre tú y yo un estandarte
dirá, seremos felices.

Como locos aprendices
nuestros cuerpos develamos
y al amarnos, entregamos
las almas sin cicatrices.

José Jiménez 

INTENSA


Intensa luz
fuego del alma,
Delirio mirar
elegante corazón
Y desvelando el tiempo...
Bella alegría
encontré lo eterno
el amor suspiro del encanto.
Esculpir
intensa excusa
Encender labios tibios
Besar miel
Probar paz.
Brisa de calor
Llamo espacio vivir
En colores de tu mirar
Emprendí la odisea soñar.
Y abrase del alma frágil estar
Sumergido del amor profundo
Encendiendo las ganas de quererte,
Intensa ausencia me provoca.

José Nieto 

MARIPOSA


Mariposa, alegre,
te posa sobre la rosa,
te mece en la hoja,
que se mueve gozosa,
y te vas de momento,
en el viento, y de la rosa.

Mariposa,
que quisiera,
ser rosa, hoja,
oh, hija del tiempo.

Escúchame.

Mariposa,
de los aires,
de los vientos,
Mari-rosa.

Mariposa,
hermosa,
gozosa,
que, en las,
flores te posa,
en la luz,
y en la rosa.

Escúchame.

Mariposa,
amante,
de los ramos,
y de las hojas.

Mariposa,
de tiempo,
prestado,
de tiempo,
olvidado,
de tiempo,
cortado.

Escúchame.

Mariposa,
frágil, ágil,
solitaria,
que no duras,
como la vida,
de nosotros,
la de todos,
los humanos
la de todo,
lo que,
tocamos,
la de todo,
lo que amamos.

Óyeme.

Mariposa,
del viento,
mariposa,
del tiempo,
que se llevas,
a los días,
a la vida,
al amor,
y a la rosa.

Quiero decirte,
mariposa,
que te amo,
igual, que,
a los ramos,
igual que,
a la vida,
igual que,
a las hojas,
y a la rosa.

Rafael Pérez 

Y CERRASTE LOS OJOS...


Y cerraste los ojos
empapados de lágrimas...
En el silencio de la noche
Y con nostalgia mis labios te deseaban...
susurraba mi voz tu nombre
Y entre gritos las voces se hacían tormenta... río de agua lloraba
Mi alma desconsolada
Mi cuerpo temblaba...
No te vayas
Grité con la marcha
Ni un hasta siempre quedaba
mis brazos vacíos dejabas
Hundiéndose en la nada
Mientras mis dedos te dibujaban...
Mientras mis labios te deseaban

Maria De Los Angeles Ares Lago

UNIVERSO…INFINITO…



Observé atentamente en el espacio,
Allí, a donde todos convergemos,
En la nada el cenit, me guió hacia el evo,
Y sus puertas nadir, me abrió dispuesto.

Acá donde se ignora lo que somos,
pasamos sin vestigios, sin memorias,
nuestras huellas el tiempo de este cosmos
borrará inexorable…¡nuestra historia.!

Hoy me embarco en la nave del olvido,
anclas levo hacia puertos de misterio,
a mostrarle al Creador, si, mis memorias.

Cruzaré velozmente los espacios,
por los cuales llegué del infinito,
cosechando en la tierra… tantas glorias.

JOSE RUEDA ARDILA.

SUEÑO


Han florecido las algas en en cofre de los vientos,
y al paso de las nubes las espuelas se desgranan,
trotan las corolas de los corceles sedientos,
y sus alas se conmueven en los aromas que emanan.

En los cielos de la tierra han florecido las larvas,
se han revestido los campos con algodones y sedas,
al trote de los corceles las nubes se tornan largas,
cual sendero luminoso, cuán flores en las veredas.

Jardines de mar y cielo se revelan en mi sueños,
perlas rosas que brotaran del insomnio de mis noches,
flores y peces conviven en esporas y en ensueños,
jadeantes mariposas han bebido mis derroches.

Hortencia Aguilar Herrera. 

NUESTRA PROPIA BOMBA ATÓMICA


La escopeta de caza
la de dos cañones
la de las cargas
con cartuchos de balines
yace postrada en el rincón del sótano
enmohecida
sin balas
en la pared encima de la chimenea
hoy ya no funciona
a ningún enemigo espanta
hoy la pared la ocupa
un misil
con carga atómica para defendernos
tantos enemigos
tanta gente mala
hoy tenemos en la sala
encima de la chimenea
nuestra propia bomba atómica

Gonzalo Suárez

Y QUIÉN...


¿Y quién
no le
va temer
a un
marido
celoso
que
asusta?
Si con
solo
verle
los cachos
se me paran
los pelos de punta

Jorge Luis Gomez Ramos

AMOR SIN LIMITACIONES


A las siete él esperaba puntualmente,
ala mujer que lo había conquistado,
ella era rebelde y algo irreverente,
tal vez eso de ella lo había atraído.

El destino los habría reunido,
su amor fue a prueba de todo,
por el tiempo vivido y compartido,
un puro amor los habría unido.

Llenos de muchos sueños y planes,
para ellos no había limitaciones,
solo dos seres que todo lo superaban,
solo dos seres que se amaban.

Después de un triste accidente
poco a poco salió adelante valientemente,
dando testimonio de que se si puede,
cuando se lucha con fe si se puede.

Una silla de ruedas no es inconveniente,
para poder vivir y seguir adelante,
las limitaciones nosotros las ponemos,
donde nos encontremos con fe luchemos.

Victoria Baltazar -Perú-

DERECHO NATURAL DE IGNACIO MARTINEZ DE PISON


Derecho natural me produce el placer solidario de sentir con su lectura lo bien estructuradas y escritas de sus las novelas. Y no es sentimental. Surge de la atracción que florece de la narración por el  planteamiento humano de los temas, esa transparencia en función del contenido de las escenas y procedimientos. Por ejemplo, mi adhesión en la novela Enterrar a los muertos (2005) se debe en parte al personaje real del español afincado en Nueva York: Jose Robles, traductor de la inmensa novela Manhattan Transfer de su amigo  Dos Passos. José Robles español de altura y sentimientos que no dudó  ponerse desde allí al lado de la República. Siendo después detenido en Valencia por el servicio secreto soviético y dado por desaparecido. Dos de mis autores preferidos desde joven Dos  Passos y Hemingway, ante el suceso tan triste y criminal, llevó a estos dos amigos y grandes escritores a un duro enfrentamiento en plena efervescencia de la Segunda República y Guerra Civil española.

Ignacio Martínez de Pisón en su reciente novela Derecho natural me recuerda el paralelismo con su otra novela Dientes de leche (2008),  donde aborda el tema de la Guerra  Civil española y su larga posguerra hasta  la llegada de la democracia. En ella se cuenta el arribo a España del italiano Raffaele Cameroni en 1937 para luchar en el bando de los sublevados. Toda una “epopeya heroica” con medalla incluida y un apasionado amor  con una española que le hace olvidar su regreso a Italia. Y aquí comienza en verdad una interesante narración que cuenta la vida y milagros de tres generaciones con un cabeza de familia lleno de fervor fascista.

El posible lector se encuentra con nueva aventura literaria  de saga familiar alucinadora. Desarrollada en el discurrir de medio siglo por esta España en la que el lector puede  participar manejando comparaciones con los personajes de esta saga familiar. De  cómo ha sido la vida de padres hijos y nietos, que al ir creciendo  deciden por sí mismos  las cosas que van siendo suyas aunque resulten aparentemente  simples, lo propio en todas las familias, que sirven para mostrarnos la realidad de una posguerra española, que pese a todo cada vez  va evolucionando hacia una realidad social y cultural de historia familiar, que reboza emociones e íntima humanidad, acompañada de  humor fino de un país como el nuestro con un presidente inocente que solo sabe de política, al que se le puede regalar esta frase  Dos Passos: “El único que saca partido del capitalismo es el estafador, y se hace millonario en seguida” Y así nos va ese compás de la murga y la mugre como deterioro de la comedia humana nacional, original y descarada   semblanza completa no falta de originalidades proyectos  de fantasías arcaicas, con la que ocultar la miseria de la realidad social en la que se ve envuelta la transición donde el esperpento va de la mano de la fragilidad cotidiana.

 Con un padre soñador y estafador, digno imitador de Demis Roussus, para una madre patria repleta tanto en lo político como en la vida social cotidiana de apabulladora escuela de falseadores. Secuencias reales dentro de la ficción literaria que toda novela conforma. Los personajes, para quienes fuimos niños de la guerra y posguerra, resultan tan vivos que haciendo un alto en la lectura, es posible poder distinguirlos, considerarlos propios de uno, aunque con asco y sin perdón. Qué menos, puesto que muchos se lo merecen. Al representar una afinidad solidaria este desfile de personajes saca a la luz a una clase media que generalmente viene apareciendo en escasas ocasiones como protagonista en la historia literaria de la posguerra de reducido espacio en tan vigilada sociedad

Ahora, tiempos de desmemoria histórica, ratería  y desvergüenzas con reminiscencias medievales que apestan a franquismo, por parte de quienes todavía bien deberían no tardar en consultar  los “descuidos”  de la Academia de la Historia. De manera que me viene como anillo al dedo. Y nadie de la guarida de la Reserva Espiritual de Occidente debe tildarme de rojo y  masón. Les agradecería me calificaran sencillamente de ciudadano.

Francisco Vélez Nieto
Publicado en MUNDIARIO.

ÑA SAYO


(Artículo de 1915) 

     Como ha estado lloviendo tanto en estos días, y no hay nada tan dulcemente evocador como la lluvia, yo he soltado mi espíritu y le he dejado en paz. Y sintiéndose suelto y en paz, mi pobre espíritu, como un viejo caballo harto de caminar, se ha ido a tender tranquilamente entre las húmedas y humildes florecitas silvestres de mis primeros recuerdos de niño.
     Y una de las visiones que ha venido, de las primeras, a ponerse delante de mis ojos, es la de un personaje de mi mundo de niño que se llamaba Ña Sayo. El otro día yo hablé de Mageño. Hoy quiero hablar también alguna cosa de la buena vieja, amiga de mamá, que lavaba la ropa en casa.
     No voy a contar nada extraordinario de Ña Sayo. Sólo voy a decir cosas pequeñas y vulgares. De esas cosas pequeñitas y vulgares de cuyo encadenamiento se va formando poco a poco, esta pequeña y vulgar cosa extraordinaria que llamamos la vida.
     Empiezo por declarar que desde que abrí los hermosos ojos a la luz embustera de este mundo, me topé con la larga, enjuta, arrugada y canosa figura de Ña Sayo, que fue, según creo, la persona que tuvo a su cargo la gloriosa misión histórica de lavarme los primeros paños. Yo le profesé enseguida una gran inclinación, porque ella era, entre todas las mujeres de mi casa, la que chillaba más al hablar. Mamá y ella sostenían a menudo acaloradas y trascendentales disputas sobre sus chapucerías de lavandera, y a mí me parecía que se acababa el mundo cuando hacía explosión y se quedaba con toda la casa la voz indignada de Ña Sayo. Estas fueron las primeras disputas humanas de que fui testigo, y debo confesar que, entre aquellas de Ña Sayo y mamá, que versaban sobre la ropa sucia, y las que hombres eminentes han sostenido luego ante mí -en el foro, en la prensa y en la cámara- sobre grandes asuntos políticos, económicos y sociales, me parecían y siguen pareciéndome más interesantes, sustanciosas y pintorescas las controversias de Ña Sayo y mamá.
     No se tome esto como alarde sarcástico de un escéptico. Es que en las disputas acaloradas de Ña Sayo y mamá, no se echaba mano -como entre los hombres eminentes- de engorrosas e imbéciles retóricas, ni había gestos y actitudes entonadas y estudiadas, ni se decían esas pedantescas, manoseadas y redondas frases de relumbrón de que tanto abusan las eminencias políticas de dentro y fuera del país.
     “Esta camisa, o este pantalón, o este calzoncillo, etc., no ha visto el jabón, y esto es un abuso de su parte, Ña Sayo, y usted demasiado sabe que cualquiera otra lavandera lo haría mejor, y yo voy a tomar una resolución...”, solía decir mamá. Oyendo lo cual, a Ña Sayo se le subía la sangre a la cabeza y daba un desaforado chillido y rompía a hablar. ¡Y quién me iba a decir entonces que esos discursos de Ña Sayo eran piezas oratorias de lo más selecto que estaba yo destinado a oír! Y era que en lo que decía ella había espontaneidad, y había sencillez, y había el colorido y el perfume naturales de un temperamento; y era que ni en su dicción ni en su más ínfimo ademán se descubría esa cursi afectación almidonada que echa a perder los más de los grandes discursos que luego he oído; y era, en fin, que en aquellos discursos, con todo y ser los de una pobresita lavandera, brillaban las cualidades excelsas de la buena oratoria, que no son otras que las que llevo enumeradas. ¡Oh, medias, calzoncillos, enaguas y pantalones, que sirvieron de fondo a las oraciones de Ña Sayo, obras de un arte oratorio, sabio y exquisito que todavía nadie ha sabido cultivar en Puerto Rico, tierra más que ninguna otra castigada por una campanuda, artificiosa, cursi, ramplona e insoportable garrulería!
     Pero está lloviendo, y mientras llueve, déjenme recordar que Ña Sayo lavaba en el Río Grande de Jayuya, junto a una gran piedra sobre la cual tendía un bambú principesco el finísimo encaje de su sombra. Y déjenme contarles que yo iba allí casi todos los días con Ña Sayo. Y mientras ella enjabonaba y lavoteaba, dándole fuertes golpes a la ropa sobre la piedra, yo, tendido cerca de ella, admiraba en silencio sus piernas (primeros misterios de un cuerpo de mujer que me pasaban por delante), y le daba conversación, y la buena vieja me contaba unos cuentos que me seducían, y entre el plácido rumor de las aguas y la voz de Ña Sayo, yo me quedaba bobo bajo la caricia inefable de aquel zumbido monótono y lento... y allá en lo hondo del alma sentía esbozarse, tímido, el capullo de mi primer amor.
     Vieja, pobre y humilde Ña Sayo: hoy, desde su pupitre, un hombresito gordo y calvo que te acompañó en el río hace ya mucho tiempo y que fue tu amiguito, te dice adiós; y al decirte ese adiós se ha conmovido tanto, y se ha sentido tan triste y tan viejo y tan miedoso de la vida, que se ha puesto a llorar...

Publicado en el blog nemesiorcanales
Compartido por Osvaldo Rivera

49


Miento.
Miente.
Mentimos,
¿ y qué?
La verdad es una incontinencia de
salvedades, que difuminan el valle.
Miente.
Mientes, miento.
Mienten, mentimos.

Del libro HABITO de Isabel Rezmo -Úbeda-

PRESAGIOS


Me sentía saturado de locura,
sin emociones, sin miedos, sin mesura;
mi irreflexión desconfiada lo mostraba,
aunque a veces confundida lo ocultaba.

No percibía completa mi demencia
por verdades y mentiras sin sapiencia;
mi interior cual militar la protegía,
mi intelecto cual civil la destruía.

No podía ya pensar en la cordura
pues mi mente destrozada era insegura;
no, no tengo que aplaudir su atrevimiento,
pero tampoco callar mi desaliento.

Consideraba inmortal mi esquizofrenia,
difamación de alabanza y agonía;
mi estupidez para siempre la guardaba,
mi reflexión para nunca la aceptaba.

El presagiar universales vesanias
con fortunas, con fracasos y manías;
a mi ánima siendo joven lo tejía,
a mi juicio siendo viejo lo abatía.

No creo deba juzgar a la prudencia
por apartarse mañosa o sin clemencia;
no debo controvertir su descontento,
pero tampoco ignorar mi sufrimiento.

Jerry Méndez -México-

CUIDADO CON QUIÉN TE ENAMORE

La imagen puede contener: texto

PODER TOCARTE


Te amo
Quiero
Te mimo
Tu espalda acaricio

Me baño contigo
Como si fueses un amigo
Pero no se que me das
Para mí es algo más.

Bailamos al son
De esa canción
Que es solo nuestra
Y nuestro amor demuestra

Llora tu lagrimal
No por ningún mal
Porque te sientes querida
En un baño de Amor sumergida.

Te abrazo
Y consuelo
Desde mi regazo
Te beso con resuello
Sintiéndote aliviada
Al respirar
Vuelves a tus andadas.

A ti no puedo llegar
No alcanzo a abrazar
Una dulce criatura
Llena de ternura
Con la que me iría al fin del mundo
En coche, como trotamundos.

ERES MI ÁNGEL DORADO
QUE SIEMPRE ESTARÁ A MI LADO
TENGO LA SUERTE
DE QUE ME HACES MÁS FUERTE
Y TE HA DOTANDO LA NATURALEZA
DE UNA GENTIL SUTILEZA

JAUME ALEGRE LASTERRA -Barcelona-

LA ESPERANZA...


La esperanza, es el astro luminoso, conque
Dios da luz, a los corazones, de quienes han
sido envueltos, por las sombras del infortunio.

JUAN REYES MEDINA

NO SÉ...


No sé, no lo preguntes mira que muero de amor; precisamente hoy que ya no lo tengo... No, yo no sé... quédate callada amor; si en tu pregunta va implícita una esperanza... de amor... eso ya no puede ser, las bocas tan solo articulan palabras... pero cuando ya el amor se ha ido, no hay vuelta de hoja pues ya no estoy en tu corazón... tú más que nadie mi amor sabes que son cosas del alma...

Agustín H. Castañeda

VIBRANTE DIÁLOGO


Amar por instinto es propensión
atribuible al sentimiento con razón,
hacia fin determinado por predilección
así palpita, a lo interno el corazón.

Facultad de apreciar es permisible
con tiernas miradas persuasivas,
propiciar blando enlace es admisible
un vibrante diálogo, tras románticas misivas.

Soñar despierto es placentero
cuando por intuición hay un respiro,
lo asequible de encontrarse es duradero
fusionando pensamientos, llega el suspiro.

Un aditivo agradable es la sonrisa
simpáticos rebordes manan pureza,
evocando recuerdos traídos por esa brisa
sumidos entre el viento, con franqueza.

Los susurros han roto el silencio vital
el léxico vivencial es confidente,
conversar con solvencia fundamental
para unificar, criterio elocuente.

Las caricias fortuitas, han enmarcado
un derrotero provisto, de sendas pasiones
el alma dando paz, se ha entusiasmado
más amor con sus dones, vierte ilusiones.

José Rafael Orozco Torres -Costa Rica-

SUEÑO O REALIDAD


Querer notar el contacto
de tu piel con la mía,
desear que tus labios
estén frente a los míos.

Ver como abres la boca
para que tus labios,
sean dulcemente besados
con un amor apasionado.

Con las manos fuertemente
unidas con los dedos,
entrelazados brutalmente
hasta hacernos daño por amor.

Ese amor tan apasionado
que las miradas lo dicen,
y la boca canta una alegre
y dulce melodía sin música.

Las letras la ponemos nosotros,
esas letras que salen de nuestros
corazones al estar enamorados,
que dicen a los cuatro vientos
que están unidos eternamente.

Querer poner los sueños de uno
a la total disposición del otro,
desear que nuestras miradas sean
tan apasionadas que nos provoquen
dolor por la intensidad de ellas.

Emprender el camino que hemos elegido,
estar juntos en nuestros aciertos,
y en todas muestras equivocaciones,
que sea una lucha por nuestra felicidad.

"Es un sueño o puede ser una realidad".

JESÚS FANLO ASENSIO -ESPAÑA-

AMOR, CUANTO TE QUIERO


Yo quiero volar al cielo
donde habitan las estrellas,
bajaré un par de ellas
para que sean mi escarpelo,
y en poético desvelo
esculpiré tu figura,
y sin mediar la premura
tu imagen haré inmortal,
pues tu brillantes total
en mi mente así perdura.

De allí, del cielo infinito
he de robarle a la luna,
luminiscencia oportuna
para que se vuelva un mito,
sin que se haya descrito
la luz que irradian tus ojos,
mis versos serán embojos
para producir la seda,
como envoltura que queda
para guardar mis antojos.

De allí también buscaré
el momento y la ocasión,
porque tú eres la razón
donde mi paz yo encontré.
La luz de plata robaré
al luminoso lucero,
para aumentar el esmero
que me anima cada día,
y escribirte en mi poesía
amor, cuanto te quiero.

Roberto Batista Pargas. 

CUANTAS VECES QUISE DECIRTE


Cuantas veces quise decirte
aquello que tantas veces soñé,
cuantas veces quise soñar
aquello que tantas veces te dije.
Eran sentimientos y no palabras
la vida es una poesía inacabada
entre versos como ríos de lágrimas
avatares de agua clara.
Cuántos meandros en la vida
cada lágrima busca su desembocadura
unas mueren en el sueño de cada día
otras son la fuente de las alegrías.
Sobre el agua quise escibirte una poesía
cada rima corría hacia la ría
el agua arrastra mis sentimientos
de una noche en la que soñaba
lo que ya nunca te diría.
Corre el agua buscando su salida
lo hace con alegría
porque está clara
pero también fría.

Francisco Javier Díaz Aguilera

NO HAY NADA MEJOR... QUE UNA CABAÑA FLORIDA, EN EL RESCOLDO LAS CASTAÑAS Y LOS ALMENDROS EN FLOR...


Un día mi lucerito yo te construiré un ranchito
para que vivamos los dos;
¿qué más desear? con nuestro rancho en la montaña,
un perro, un gallo que cante en la madrugada,
un cafetal en flor, en la ladera el cacao
y en la pradera el arroz...

El aroma del saúco, en la montaña que cante el cuco,
en el fondo hay una charca donde lava mi muchacha;
su ropita con amor, mientras en el techo
se lucen los jaramagos en flor .

Lo que los pobres queremos,
lo que los pobres amamos,
eso que de corazón deseamos,
porque es lo que nos merecemos.

Con todo eso amor mío;
y con mucho menos que eso:
con mi poema y con tu beso,
lo demás es agua que se lleva el río...

Porque no existe nada mejor
que un rancho en la montaña;
una chimenea y un rescoldo con castaña,
cuando luce el cariño y los almendros en flor....!

RAFAEL CHACÓN

LA DECISIÓN


Eran 8 amigos, compañeros de colegio hasta su adolescencia, a los que la vida separó, volviendo a encontrarse al alcanzar la jubilación.
Lo celebraban comiendo juntos dos veces al año, en junio y noviembre, generalmente en el mismo restaurante, aunque alguna vez, uno de ellos, les invitaba en su restaurante privado, más íntimo para este tipo de ágape.
Así celebraron recientemente la comida de noviembre. Al final, como era costumbre, cada uno depositaba 20 euros, para que uno de ellos se encargase de comprar 8 décimos de lotería del sorteo
extraordinario más próximo.
Este año, todos, excepto uno, comieron abundante marisco; la excepción no lo probó, era alérgico, y solo tomó platos de jamón, lomo, queso...
Como posteriormente se confirmó sufrieron una severa intoxicación que fue llevándose a 7 de los amigos, durante los 15 días siguientes.
Todos fallecieron con similares síntomas, sin poder hacer nada por ellos.
El superviviente era el depositario de los billetes y, casualidades del azar, un mes después de tan aciago banquete, resultó que cobraba 3,2 millones, había acertado el premio gordo.
Dudó que hacer, pero, finalmente, su conciencia prevaleció.
Transfirió a los herederos los 20 euros que cada uno le había depositado.

JOSÉ MARÍA ALONSO ARRIBAS
Participante en el VI Certamen Microrrelatos Libres Memorial Isabel Muñoz


UNA NUEVA ILUSIÓN...


 No, no me cierro al amor
si él, es que hace girar al mundo y en el momento menos esperado te pueden atrapar otros brazos, llenando de ilusión nuevamente el corazón.
Sé que está esperando el momento adecuado para acercarse a mi lado.
y seguramente será todo lo que he anhelado.
Yo sueño con un amor que me devuelva la ilusión, no como cuento de hadas, más bien que me devuelva la esperanza, que no le importe cantar, bailar bajo la luna, que me tome de la mano y me invite a soñar bajo la lluvia.
Un amor esplendoroso que me eleve al cielo con solo una mirada, que me haga volver a creer que para él solo existo yo.
¿Acaso es mucho pedir?
Eso es lo que ansía mi fracturado corazón y que con un abrazo fuerte
fusione mi alma a su calor...

SILVIA CARRILLO MARTÍNEZ  -MÉXICO-
Publicado en la revista Trinando 14

LA MADRE


No duerme. Cuando se acerca la noche y se oscurece la ventana, su mente busca el sentido de lo que le traerá el día cuando despierte. Pero está soñando, o tal vez no. Dentro de la oscuridad se le revela el secreto de sus deseos, de la búsqueda real, del trote descontrolado. Bocetos de imágenes parciales e inconexas, determinados por la bruma, entre las sábanas. Cuando el insomnio se aleja, comienza la mañana.

Antes de saborear el café obligado, busca las letras que componen el día. Abre el costurero, escoge los hilos de colores y comienza a bordar versos que la representen, que vayan por delante de ella iluminando el camino, para llegar a donde le lleva la vida. Se deja caer en el serijo, agotada, mientras rebusca entre los alfileres que escaparon de la caja que los guardaba y ahora hieren sus sentidos. Su mano se aparta, dolorida. Añora las horas de la placidez oscura, del descanso buscado, del silencio tras los cortinajes que ocultan la ciudad.

Es el momento en que cree oír un llanto
desconsolado. Su pecho se llena del néctar
de la vida.

En su garganta se inicia una nana dulce que apenas roza sus labios.

Sus ojos inundados le impiden ver, ¿dónde está?, estaba cerca pero no le ve. Se frota con la manga para limpiar la mirada pero solo consigue extender una mancha negra por los párpados. Escuecen los ojos.

Escucha con atención. Ya no oye nada.

Ahora la mirada le devuelve la realidad que ocultaban las lágrimas: una cuna vacía.

Todos los alfileres se han clavado en sus
pechos, en su vientre.

Tumbada en el suelo, duerme.

Gime, llora, calla, grita. Le despierta un grito.
Su grito.

Se levanta dolorida y deja caer su mirada a través de la ventana cuatro pisos hasta chocar con el asfalto. No siente el golpe, no siente nada. La medicación corre por sus venas cambiando su entorno, diluyendo en su camino lo que queda de ella.

Su mente desarmada y sus extremidades amoratadas por las cinchas la mantienen recluida. Todo está oscuro. Pero ella sabe que todo es blanco: la cama, las sábanas, los muebles, las vendas…

Oye una luz que le apacigua. Sigue un túnel
que la impulsa a correr, esperanzada.

Vuela.

Un celador con guantes azules recoge las sábanas y las echa en
un cubo, dentro de una bolsa de plástico azul.

Otro celador retira la cama.

Luisa Gil -Madrid-
Publicado en Suplemento de Realidades y ficciones 73

XXXVI


Contrae la muerte su refugio de sombras

reaparece en los signos el horror contrariado,
un devenir fallado, calcado en la memoria.

De por sí, la noche finge porque escolta
el símbolo de un territorio devastado.

Carencia es la mano negando la reacción del espíritu
poblando la Tierra de formas ásperas, impracticables,
como el corazón.

YAMILA GRECO -Argentina-
Compartido por Rolando Revagliatti

HA VUELTO LA TIERRA


Que pra ser feliz
Eu preciso de tão pouco:
Dessas ruas sem asfalto
Dessas casas sem reboco.
Serginho Poeta

desde la villa humana el festín
canta en coro la celular miseria
haciendo ecos de inocentes risas.

cartón y chapa en ruinas
el hormiguero resiste
el hormiguero existe
silvestre hormiguero.

parientes de los humanos
hacen fila los urbanos adjetivos.
mientras la caótica anarquía
dispara sin piedad los sustantivos
inquietos detrás del verbo.

respira. curte.
la periferia de los primeros sembrados
sólo existe una vez.

un amanecer cualquiera bosteza
la cábala del mundano vicio.

condena la inmundicia del desequilibrio.
las nítidas telarañas de amor y lágrimas.

cuántos pavimentos para zapatos defraudados
y caras de dulces adagios.

en sinfonía. en el hormiguero.
las mariposas persiguen los laberintos.

y todavía nos reímos
y todavía erramos
y más todavía el delirio.
mas se despiden de nosotros las tristes hilachas…

KHÉDIJA GADHOUM
Publicado en Luz Cultural

TU VOZ SE ABRE A MI CANTO


Tu voz se abre a mi canto, mujer, que en tu martirio
en el verso me naces herida la palabra;
avecilla indefensa que a nadie le haces daño
y te abres a la vida desplegando las alas;
alondra que ennobleces al volar con tu arrojo
la tierra en que has sembrado semilla de alborada;
por remontar el aire y ser libre en tu cuerpo
descargaron su furia su impotencia malsana
hombres malos, bandidos sin temor ni conciencia.
Y han talado tus miembros, tu inocencia quebrada,
abatida tu carne violentada en el suelo
con hachazo homicida que no atiende a tus lágrimas.
Oh lugar del martirio, malhadada prisión
que no amparas a niñas cuando son masacradas;
oh tierra, ya famosa tu crueldad en el mundo
por genocidio aleve, pon remedio a las causas
y extirpa las raíces de esta vileza atroz,
aplasta a esos cobardes, protege la esperanza.

ANTONIO CAPILLA LOMA -Madrid-
Publicado en Luz Cultural

EN AGUA PRIETA


En Agua Prieta, desierto de Arizona
vive el pez dorado.
Tiene una memoria que dura tres segundos.
Vive solo en el presente.
Nada sin parar.
Reinventa todo a cada instante,
pero no llega a ninguna parte,
porque su camino es siempre otro.

El pez dorado olvida su nombre,
olvida el amor,
olvida su propósito,
sus hijos, sus padres.
Es como la historia escrita por los poderosos:
está hecha con una memoria de apenas tres segundos,
para que nadie recuerde la guerra o la noche.

La historia que guarda el pez dorado
es como la nuestra, dura apenas tres segundos.
Nuestros dolores se repiten
y aparecen nuevos cada vez.

María Fernanda Espinosa -Salamanca-
Publicado en Estación Quilmes

CARTA EN EL BUZÓN DEL VIENTO


Sin saber para quién,
Envío esta carta en el buzón del viento.
Oscuros hombres han merodeado a mi puerta
Con gabanes abultados por la escuadra de una lugger,
Y en la noche, mientras leía a mis viejos poetas enlunados,
Una región de sombras ha roto mi ventana.

No son duende.
No son fantasmas los habitantes de este ebrio rincón del mundo,
Y sin embargo,
Nos hemos visto dando nombres propios a un vacío:
Hay un poblado de hombres desaparecidos
Y es frecuente escuchar en las calles y en los bares
A las gentes que hablan de abandonar un país como un barco que naufraga.

Sin saber para quién,
Escribo esta carta puesta en el buzón del viento,
Desde una nación donde alguien proscribe el sueño,
Donde gotea el tiempo como lluvia envilecida
Y la risa es condenada por traición a los espejos.

No sé a quién pedirle que abra su ventana
Para que entre esta carta puesta en el buzón del viento.

Del libro "Los rumbos del viento" de Juan Manuel Roca -Colombia-
Publicado en Poesía del mondongo

EN EL PÁRAMO DE OLVIDOS Y SUSPIROS


Aquí estoy
breve
quebradiza
respirando
envidiando la clorofila de los árboles distantes
del sol, sus rayos
del cielo, su azul sin blancos
del lejanísimo e incesante mar, el verde y la espuma de sus vaivenes
del tiempo impío, los años mozos que me ha robado
años que aburrido ha soltado en el Páramo de Olvidos y Suspiros.

Allí van mis años desprotegidos soltando pródigos
una a una todas mis vivencias deshilvanadas
deshilachadas.

Mira, allí estoy: Bebé sobresaltada,
linda como son lindos los bebés.
Linda y apegada a mi madre
aferrada a ella para no morir.

Mira, allí estoy: Niña aturdida por el mundo,
enmudecida por abandonos imaginarios,
no por eso menos nítidos ni hondamente sentidos,
“inteligente por tonta”
como dijera después el poeta.

Mírame, allí estoy: Joven extraviada
solitaria y necesitada
lacerada por idiotas palabras callejeras
voy herida y supurando esas sílabas soeces
a las que tanto valor les di
sin atreverme a escuchar la dulce poesía
de mi tierno y dúctil corazón
susurrante apenas, apagado
por el temor que lo hizo no dejarme ser
para no verse morir.

Mírame, allí estoy: Muchacha enamorada
hilando besos y caricias torpes
mojando el alma
en el hondo corazón del muchacho aquel
que en semen se drenaba en mi entraña.
Aquel muchacho tan necesitado como yo
noble y honrado
espejo (borroso)
donde mi imagen desdibujada nunca se reflejó
como la de mujer plena
reconciliada con ella y con la vida.

Avancemos, allá va otro trozo de mí.
Asomémonos.

Mírame, allí estoy: Mujer a la orilla de sí misma
siguiendo el cauce de un río artificial
de una ciudad hasta entonces desconocida.
Allí me encuentro con otros fragmentos de mí.
Me voy reconociendo
poco a poco, y sí, asustada.
Acepto que mi feminismo no es oquedad juvenil,
descubro que la belleza y el arte espejean en mi alma,
descubro mi incipiente amor por la naturaleza y el planeta.
Allí me veo sin dios ni religión.

Mírame, allí estoy: Madre a los 38.
El poeta se desemboca en mí para verme germinar
“Acuéstate conmigo y serás madre” prometían los de su generación
cuando profetizaban en sus cafés y cantinas.
Yo descreída, desconfiaba de sus metáforas
de sus postales, de sus cartas, de sus borracheras,
de su carcajada explosiva. Cómo creerle
si me llamaba “la diosa enferma”
si hablaba de mi cuerpo
como si fuese deseable piélago
donde se sumergía gozoso con su cetro.
Sin embargo, allí estoy repetida
en la piel morena de mi hija,
en su mirada fija con que me memoriza,
en sus besos y babas que desparrama por mis mejillas
cumplidos apenas los cuatro, cinco meses.

Mírame, aquí estoy: Mi cuerpo disminuido,
Sin una de sus poderosas extremidades.
Mi magnífico cerebro ha perdido una batalla.
en la batalla cedió una prodigiosa porción de su masa.
En la batalla de mi vida han caído dos gigantes
mi mano y mi pierna izquierdos.
Lloro por ellos.
Lloremos por ellos.
Fueron espectaculares los 47 años que los tuve.
hábiles y ágiles a pesar de mí
fuertes, flexibles, de verdad maravillosos.
Mi pierna, fuerte pilar para mi rotundo y contundente peso
mi mano, torpe torcaza sobre el teclado de un piano
pero preciso colibrí sobre el de mi computadora.

Mírame, aquí estoy: De 53
a veces deprimida y rota
incontinente, vacía
que es cuando la muerte parece opción viable.

Mírame, aquí estoy: De 53 y ambivalente
en mi esencia soy solo eso: contradicción.
Para definirme
todos los contrarios en mí se hermanan:
ángeles y demonios
oscuridad y luz
sol y lluvia
desierto y mar
odio y amor
muerte y vida

Mírame en aquel otro trozo que rueda para acá
como arbusto desenraizado y seco
generando con su rodar los suspiros de este páramo.
Rebelde y encabronada.
A los 53 una mujer debiese vivir lo que le quede de vida
en sus términos
y no en los términos de sus limitaciones
nunca con un ala rota
muerta la esperanza
desahuciado el horizonte.

Mírame, allá vengo. ¿Me ves?
Es difícil reconocerme, lo sé.
Estoy entera, reconstruida,
zurcida por la luna
con los hilos verdes de la esperanza
que esconde en su lado oscuro.
Allí vengo por fin
reconciliada con Dios
por fin declarada suya.

Margarita Hernández Conteras
Publicado en Ágora 18

XVIII


Mujer en el espejo
dime, en dónde empieza el tiempo
Yo soy el polvo que no vuelve al polvo
soy la lámpara que busca el combustible
o acaso la luz precisa
de llama candorosa.

Es preciso reconstruir el tiempo
El inexistente tiempo
El de tez arrugada y pálida
El inventado por los jóvenes
y maldecido por los viejos.

Yo soy el polvo que no vuelve al polvo
Soy el barro sagrado que quedó en las manos
de un hombre viejísimo,
soy la luz, la crisálida,
la frágil mariposa que se endurece con los días.

Es preciso reconstruir el tiempo
Dibujarlo con otros rostros, con otra cera
Hacerlo liviano
Desnudarlo y vestirlo como un niño
Hacia otra orilla
Decirle en la cara que no existe.

Dime en dónde empieza el tiempo
¿Dónde la música del olvido?
¿Dónde la resurrección de la palabra?
¿Dónde sin la vaciedad de ese infante tiempo
que persiste en agobiar a los espíritus felices
y a los hombres laureados por el sueño?

Winston Morales Chavarro -Colombia-
Publicado en Editorial Alebrijes

PAÍS NOCHEDEPERROS


Hace platos vacíos para mandíbulas endebles
dos bostezos a la intemperie grande en zapatillas chicas.
Hace goteras en el cráneo de chapones y pajas
cartones y diluvios golpeando al breve bastón de jubilados.
Hace perros 
que la voz astillada
Hace naipes trucados en los bolsillos sin fondo
pecando millones suizos por lingotes mansiones suicidas.
Hace clavos en la axila de una justicia vendada
ante mendrugos sin saliva para cuenquitos mendigos.
Hace piojos en la llaga que los ombligos gritan caldo.
Niños en la calle donde pechos secos muertos biberones bajo escarchas.
Hace lobos 
que la voz astillada.
Hace panfletos de turno y analfabetos en urnas de escalofrío.
Vacunas bajo llave y medicinas sin rótulo para hinchazón de vitrinas.
Hace locos 
que la voz astillada.
Hace húmeros de hielo en la huella anestesiada
del abandono inocente entre hilachas de cualquier madrugada.
Hace juegos que adicionan
hace infiernos que enlodan impotencias
Y hace hasta donde se pudra se pueda se siga se descomponga
esa bifurcación del hombre que lastima las palabras.
Hace martillos
que la voz!
No hay caso!...soy hija…soy hermana…
Soy parte
de la voz astillada.

MIRTHA EDITH LARCHER -Argentina-
Publicado en Gaceta Virtual 126

MEMORIA


Apacible quiero agradecer mi destino:
nunca te he perdido por completo.
Como una perla crece en una ostra,
así dentro de mí
crece tu ser cubierto de rocío con dulzura.
Por fin un día te he olvidado
entonces eres sangre de mi sangre,
entonces eres uno conmigo,
que los dioses conceden.

Del libro Nubes de Karin Boye -Suecia- Traducción Hebert Abimorad
Publicado en Periódico de poesía 99

AQUELLO QUE AMASTE PERMANECERÁ


What you lovest will remains
Ezra Pound

Ha de durar aquello que has amado
dijo un día Ezra Pound
ese insano
poeta recluido.
Lo sé, lo supe siempre.
No morirán las palabras estremecidas
ni las hojas del álamo que el viento desprende ahora.
Todo tendrá su tiempo perdurable
su reino, su medida.
El rostro de los muertos nuevamente
aparecerá dibujado
sobre la tela
del aire.

Graciela Maturo -Argentina-
Publicado en el blog elescribidor

TRANSFORMACIONES


y el dolor me cambió otra vez
me hice fuerte puse velas rearmé la casa
el dolor me fue empujando hacia adelante

ahora cocino verduras clasifico en prioridades los papeles
urgente apúrate apúrate puede esperar todavía pero corre
importante

importante fue sanarme con palabras
importante fue escapar de ti
irle ganando a la pena las batallas

ser puntual de pronto
entregar a tiempo los ensayos ir al banco
hacer café por la mañana

olvidar a pasos torpes con las manos como si gateara

trabajar en la biblioteca
salir tan tarde que cerramos señorita

y no detenerme a llorar
comer lentejas zanahorias reinventarme

María Gómez Lara -Colombia-
Publicado en La Náusea

VIEJA SIRVIENTA


El tiempo no se mide por puñados de arena
o por el montón de hojas de libros viejos
que te quedan por leer,
ni por los rincones de las tabernas
que te faltan por visitar,
las veces que has dormido profundamente
o lo que hiciste, aburrido en el templo de la esquina.

El tiempo se mide por las caricias que olvidaste
los poemas por escribir
y lo que no dijiste
mientras amabas
sin saber que el corazón
poco a poco
se iba convirtiendo en una vieja sirvienta.

GUILLERMO JIMÉNEZ FERNÁNDEZ -Mérida-

PLANETA FOBOS


El planeta Fobos está situado en uno de los sistemas estelares de Orión. Nada tiene que ver con el satélite de Marte, porque es de un tamaño similar a la Tierra, tiene atmósfera y, además, está habitado. Su población actual es de 375.321 personas, que se reparten en multitud de pequeñas ciudades a lo largo de todo el ecuador planetario. En su mayor parte se dedican al cultivo de hidropónicas. También los hay que viven de forma ermitaña; refugiados en cuevas o bajo tierra, embutidos en trajes espaciales y respirando aire embotellado, solo vuelven a la civilización para recoger víveres o aprovisionarse de aire fresco. Pero no todo el mundo puede ir a Fobos: solo las personas que sufren algún tipo de fobia son admitidas –y otras obligadas- a vivir en el planeta.

Así, está la ciudad de Homofobia, donde viven los que odian o no soportan a los homosexuales; Melanofobia, en la que está prohibido el color negro y, también, las personas de esa raza; Nueva Esparta, en la que ejecutan a los niños con malformaciones, puesto que sus habitantes padecen fobia a tener hijos deformes; Cenotopia, donde sus habitantes han renunciado al acto sexual porque abominan de él; Metrópolis, cuyos ciudadanos expulsan a cualquier de ellos que cae en la pobreza, aunque ello suponga su muerte; Negritud, la única de las ciudades cuya cúpula es opaca y evita la luz del sol, dado que sus inquilinos odian cualquier tipo de luminosidad y viven en la mayor de las penumbras. Y así, una infinidad de pequeñas ciudades, cada una con su particularidad, y con una población que comparte una fobia común.

Luego están los que viven aislados, que padecen fobias a los espacios cerrados, o a las multitudes, o a los actos públicos. O, simplemente, huyen de la presencia de la muerte, o de algún color determinado imposible de anular, o incluso de monstruos imaginarios que puedan aparecer en cualquier momento.

Así es Fobos, un planeta muy alejado de la Tierra en el espacio… pero que tiene muchos –e inquietantes- parecidos con el planeta madre de todos sus habitantes.

Francisco José Segovia Ramos -Granada-
Publicado en  periodicoirreverentes

domingo, 13 de agosto de 2017

EQUIVOCACIÓN



Esa cara le sonaba. Buscó en sus recuerdos para saber dónde la vio. Había pasado mucho tiempo, mucho tiempo, pero sus ojos azules seguían brillando igual. Estuvieron juntos en una excursión a Bilbao. Ella iba con unas amigas. Coincidimos en la misma mesa y hablamos de muchas cosas intrascendentes. Verse reflejado en sus ojos era todo un espectáculo. Parecía estar uno navegando en un mar azul. No tuve muchas oportunidades de hablar con ella porque iba por libre nunca con el grupo.

Ahora encontraba de nuevo sus ojos. No sabía si le reconoció. Tal vez no. Se acercó a saludarla. No le recordaba. Le citó fechas, lugares. No había en esas fechas en esos lugares. Se equivocaba de persona. Se disculpó y se alejó de ella pensando que no se había equivocado. Unos ojos tan azules eran irrepetibles.

JOSÉ LUIS RUBIO

SOLAMENTE


Solamente
te
pienso
Y
enfocó
tu
sonrisa
Si de
mi
tu te escapas
te traigo con la brisa

JORGE LUIS GÓMEZ RAMOS

DE COLORES


De colores los días sucedidos...
De colores tus versos.
De colores tus íntimos motivos.
De colores besos desconocidos.
De colores tu sentir que grita en silencios y
estas ganas locas de decirte "quédate"..
de Azul nuestro encuentro,
poblado de manías y batallas.
amarillo, es el sueño de cálidas alboradas.
de colores soy tuya porque sí...
el cielo del color en tu mirada
de colores tu risa burbujeante, tus ganas de escucharme y las mías de quedarme.
de colores la esperanza...
el color que del amor es motivo,
desconocida intención...
de colores este sentir señor de mis días
y todo vuelo sucedido..
De colores mi alma, pegadita a ti.

De colores....

Diana Portillo

DEJASTE UN VACÍO...


Dejaste un vacío en mi corazón... ¿cómo lo lleno? Sí, sé lo que me vas a decir; no es mi estilo... yo no voy por ahí... como tú; buscando nuevos sentimientos... En verdad lo que yo siento por ti, es amor y no me importa nadie... que no seas tú, dime; como apagar, callar... o ¿cómo quieres que ignore u olvide, como ríos afluentes tantos sentimientos? Y tú en tu afán... de matar lo que hemos sentido, no... tú realmente a mí... me quieres hacer mal, no puedo siquiera hablar... ¡me cuesta tanto olvidarte! Dejaste un vacío grande en mi alma; imposible de que alguien llegue a llenarlo...

Agustín H. Castañeda

VERDE AZULADO


Misión lírica formulada
para compartir poesía,
con rima estructurada
se llega a la membresía.

Poema verde azulado
escrito para las flores,
noble verso inspirado
surge en los plenos albores.

Romántico amanecer
el alma se ha motivado,
un sol al resplandecer
con entorno iluminado.

Mas acepciones llamativas
buscando paz en los seres,
serán frases pensativas
descifrándote como eres.

Conmemorar tierno encuentro
emanar fortísimo abrazo,
sentir fuego desde adentro
como festín ambientazo.

Vibran corazones encendidos
por luz del entendimiento,
son latidos emitidos
sensor de fuerte cimiento.

Los ojos de la nobleza
miradas relampagueantes,
con son de sabia franqueza
sin haberse sentido antes.

Percepción de hondo sentir
música con profundo sonido,
palpitante al admitir
un sentimiento querido.

José Rafael Orozco Torres -Costa Rica-

EL APARCAMIENTO


Rodeada de mordedores y sonajeros, Carla disfruta aporreando sus cachivaches, empapándolos con su saliva. Al fondo, un oso de peluche la observa. De pronto, aparece un gran parque de juegos. El oso avanza hacia allí. Carla intenta seguirle pero no puede moverse, una espantosa cobra abraza su diminuto cuerpo, haciéndole burlas con su lengua viperina. Intenta zafarse, pero el aire se condensa y
con cada esfuerzo va perdiendo energía, se asfi xia, se desmaya. El espejismo se desvanece en un agujero negro tras un túnel.

El bombero hace añicos el cristal y aparta el mosaico de fragmentos.
Sin perder un segundo, quita el pestillo y accede al interior.
Desabrocha el cinturón de seguridad del cuco de bebé y saca a la víctima fuera del coche aparcado cerca de un bar. Le quita el babero y desabrocha el primer botón del cuello de su pelele. Practica
masajes en su minúscula caja torácica; la criatura no reacciona, no respira…
Mientras cubre su cuerpo inerte con una manta térmica del color de los satélites espaciales, el bombero no ve tras los párpados de la niña la imagen de un oso con un mullido brazo extendido, indicando la salida de un largo túnel.

Cangrejomoro
Participante en el VI Certamen Microrrelatos Libres Memorial Isabel Muñoz

¡SIEMPRE TUYA!


"Tengo mil, te quieros atorados en mi garganta,

Tengo un me encanta que lucha por salir.

Tengo un beso en medio de mi boca,

Tengo algunas mariposas que tratan de existir.

Tengo este sentimiento que quiere ser descubierto.

Tengo un par de te extraños que quieren verte junto a mí.

Tengo una ilusión que se ha clavado en mi corazón.

Tengo algunos sueños en mi alocada cabeza que si pudiera quisiera cumplir.

Pero son sólo fantasías que en mis pensamientos rondan, son sólo cosas que guardaré para mí.

Aunque no estás cerca, temo confesarlas, sé que son sólo mis sentimientos que luchan por salir, sólo lo que yo siento que quisiera pudieras descubrir"...

ESTRELLITA EVANGELINA DE LA TORRE LOMELÍ -MÉXICO-
Publicado en la revista Trinando 14

EL REMOLINO


Hay quien nace con un remolino en el flequillo y esto ha de marcar su sino de por vida. El gesto de retirarlo de la cara cuando está crecido, el tipo de corte de pelo y la colocación de la raya o el hecho de eliminarla, seguirá inevitablemente los designios marcados por el intransigente remolino. Pocas cosas hay en el físico de una persona que permanezcan obstinadamente en el tiempo a pesar de los cambios de modas y de la madurez del individuo y que doten de tanta impronta a su poseedor como un remolino.
Nunca veremos a dicho personaje que aparezca un día con un nuevo corte de raya en medio y dos mechones lacios cayendo a ambos lados de la cara, por muy impuesto por la moda que esté. Y no le escucharemos decir: «he ido a mi peluquero y me ha recomendado un cambio de imagen, así que me he desprendido del remolino» como si de un infantil flequillo se tratara. El giro levógiro o dextrógiro del mechón será inherente a la personalidad del sujeto hasta que terminen sus días o le sorprenda una traicionera alopecia.
Y siendo consecuente con su marcada tendencia, modulará el discurso ante sus amistades y colegas, jactándose de la inevitabilidad de su posición y su razón, justificada por el imperativo de un mechón de pelo indómito e indomable. Qué se le va a hacer. No se puede cambiar así como así a una persona y su coyuntura. De este modo se posicionará en la sociedad y en la profesión y defenderá los principios de forma vehemente por el mor de un mechón.
Sus acciones, aunque aparezcan injustificables a los ojos de sus vecinos, merecerán la explicación de la inherencia de su condición capilar. Y así encaminará sus pasos y su futuro, con la seguridad de un aval de nacimiento que le justificará de por vida. Y sintiéndose tan seguro y enardecido por la elegancia de la creencia, expandirá sus razones manipulando poco a poco a los que le rodean y, con el tiempo, a toda la población, consiguiendo que le imiten y coloquen del mismo modo sus flequillos aunque los tengan que engominar para conseguir el efecto contranatural requerido.
Un día tomarán consciencia de lo que une una característica tan similar y lo felices que se sienten formando parte de un grupo, de una tribu, con marca distintiva de pertenencia y comenzarán a distinguirse y a distanciarse de los que no son portadores de tan meritorio baluarte. Y ay entonces de aquellos que sean diferentes o se encuentren en el otro lado de la moda, porque serán el objeto de las iras y del desprecio y serán considerados inferiores y despreciables.
Y solo por mor de un tozudo remolino indisciplinado e inamovible.

Luisa Gil -Madrid-
Publicado en Suplemento de Realidades y ficciones 73

XIX


Ni cielo alguno ni tierra.

Por qué sino las sombras protegen el manto de la vida,
calla su aversión la carne exhausta, el terror que la conforma.

Sucede la luz si las manos resbalan, su tejido y blanca certeza alimenta
su espalda, multiplica su yugo. El corazón no refleja más.

Llamar comprende sobras, polvo de los latidos perdidos,
la esperanza que no persiste ni se contiene.

Luego, vendrá el tiempo, el vacío extendido como un hueso a su llegada,
el día cuando nadie suceda por última vez.

Vendrá la noche, la hora previa al nacimiento, el Padre en todo oculto,
el lenguaje en su error desaparecido.

Otro nombre talla el infierno. La muerte, salvo crearla,
atraviesa el desierto su principio, la cordura su borde.

YAMILA GRECO -Argentina-
Compartido por Rolando Revagliatti

AÑICOS PARA SUMAR


The wind lifts up my life
And sets it some distance from where it was.
Meena Alexander

la sandía llenó el día con su nombre
dulce verano a fuego lento cantaba
al atardecer serenando el último cielo.

para fecundar la secreta estación
embriagada se asoma tu savia cuna
de leyenda y fantasía.

con lunares va avanzando el otoño
pero tú estás al borde del recuerdo
y con tu epitafio sueña noviembre.

ahora yace la deliciosa sandía
lacerada por la amarga espera
de tanto esperar la magia del hambre.

en tu vedada mirada
no habrá más hambre.
sólo tu amuleto y mi infancia de miel.

KHÉDIJA GADHOUM
Publicado en Luz Cultural

CUÁNTO AMOR


Cuando la desazón que me atormenta
ardiente víbora se ensaña en ti
la dulce réplica de tus pupilas
es para mí.

Cuánto amor en tus ojos y en tu pena,
cuánto amor en tus ojos me contempla…

Cuando la cólera que muerde mi alma
saeta pérfida se clava en ti
la triste súplica de tu mirada
es para mí.

Cuánto amor inundándome en tus lágrimas,
cuánto amor en tus ojos se derrama.

ANTONIO CAPILLA LOMA -Madrid-
Publicado en Luz Cultural

LOS LOCOS NO VAN AL CIELO


El viento ululaba a sus anchas por los amplios dormitorios, los consultorios y los quirófanos del centenario edificio del manicomio abandonado. Las arañas, en un vano intento por detener el libre tránsito de los espíritus del dolor y el medio, tejían densas telarañas entre las aristas de los ventanales rotos y los restos de las puertas destrozadas.

Los cadáveres de dos ratas yacían electrocutados al lado de los cables de la mesa de electrochoques, mientras que otras más se empeñaban en encontrar algunas gotas dentro de las gruesas mangueras que antaño disparaban potentes chorros de agua helada sobre los internos.

El óxido y el moho se multiplicaban sobre los restos de cadenas y grilletes que aún colgaban de algunas paredes, en tanto que las cucarachas hacían lo propio entre los últimos jirones de pestilentes colchones.

Todos los días, durante los últimos años, un pedazo de papel amarillento ha sido llevado por el viento diurno de sala en sala, orinado por los gatos residentes, roído por las ratas, mojado por las tormentas vespertinas. Sin embargo, una vez pasada la media noche, el papel parece cobrar vida y rejuvenecer; se anima con voluntad propia y regresa a su lugar de origen: el destruido escritorio de la Dirección General del Hospital. Una vez ahí empieza a recobrar sus líneas y colores y poco a poco las letras y números retoman la nitidez original.

Para cuando los primeros rayos del sol tocan el papel este presume, orgulloso por unos momentos, el nombre completo de un paciente maniaco-depresivo y la rúbrica del doctor que ordenó la realización de una lobotomía... pero justo antes de que reinicie su diario ritual de autodestrucción, aparece un misterioso líquido color ocre, con la apariencia de una mezcla de lágrimas, saliva y sangre, que con cuidadosa caligrafía imprime a lo largo de la hoja un lacónico mensaje: “Díganle a Ratzinger que se equivocó… el limbo sí existe”.

Martha Eugenia Colunga Bernal
Publicado en Ágora 18

XVII


Extranjera
Hemos llegado a este ritual
Esta es la ceremonia de las flores
El ritual de la palabra;
palabra olorosa que se expande
como enredadera de músicas balsámicas
y que trepa suavemente
por la savia de los árboles.

Esta es la ceremonia de las flores
Entra y gózate la fiesta
Entra y gózate la vida
Ven a festejarme
Todavía hay vida en estas manos
Tómalas
Estas manos que aún escriben
poemas de amor para mujer solitarias.

He venido a este festejo
llorando ante la belleza de la noche.

Aniquirona
Diana de los bosques
¿Dime hasta que lugar se extienden tus visiones?
¿Dónde el cáñamo de la música?
¿Dónde las hogueras de los besos?
¿El suave murmullo de las hojas?
¿Qué de venturoso tiene
ser laureado por la muerte?

En algún punto
entre la vida y la muerte
he venido a este reencuentro,
todavía hay vida en estas manos
Míralas
Ellas escribieron con anterioridad
sobre estas cosas
Ellas pronosticaron
esta magnificencia

Este acto de laurear a los hombres soñadores
Este acto de celebrarse mutuamente
Cuando silencio, poesía y muerte
suelen restituirnos.

Del libro La dulce Aniquirona de Winston Morales Chavarro -Colombia-
Publicado en Editorial Alebrijes

LA SANGRE DERRAMADA NO SERÁ NEGOCIADA


La sangre de Paco,
todavía brilla
y late
transfundida,
en la sangre nuestra,
en la sangre de muchos,
que somos legión.
Corre, circula,
a través del tiempo,
a través de los cuerpos,
a través de la muerte.
Los buitres,
los carroñeros,
los mercenarios de siempre,
que de todo buscan ganancia,
quieren mancharla,
apropiándosela, bebiéndosela,
como si pudieran secarla
haciéndola mercancía
y a la vez
olvido.
Pero aunque tengan
el Poder y la Plata
no podrán chuparla
porque la sangre de Paco
es la sangre de todos
y a un pueblo entero,
por más que insistan,
nunca
podrán desangrar.

ROBERTO RETAMOSO -Argentina-
Publicado en Gaceta Virtual 126

SI ESTA VIDA ES LA ÚNICA...


¡Si esta vida es la única…!
Oh, estas cortas horas…
Una hora, ¡cuánto una hora puede llegar a ser!
Aquellas fuentes profundas donde nadie todavía ha bebido,
las extensiones de luz que aún nadie ha explorado.
Y nosotros dormimos dulcemente en cobardía.
Oh, estas cortas horas…
Tú ocultas las posibilidades del mundo,
tú, Dios, en el devenir,
dadnos una atrevida devoción,
una voluntad pura,
¡y conságranos a la aventura del espíritu!

Del libro Nubes de Karin Boye -Suecia- Traducción Hebert Abimorad
Publicado en Periódico de poesía 99

EL GRAN HOSTIGADOR


El animal cansado que me habita
tiene una lámpara
con la que alumbra el mundo
mientras escapa por mi sangre.

Huye de mí
y vuelve a mí

y, a veces,
imagina un sepulcro
en donde descansa de mi acoso.

Del libro "Grietas que me escriben" de Julio Aranda -Argentina-
Publicado en el blog elescribidor

CONTRATONO


único tono
el agua contra el agua
Blanca Varela

aprendimos
a despertar en medio de la noche
con el ruido del agua

conocíamos la errancia
de hace años                     nuestro sueño era frágil

los ojos entrecerrados casi abiertos dormíamos
como quien vela
                           
atentos al derrumbe
las manos en la cabeza
por si los escombros
y los pies alzados
                          ya para correr

pero una madrugada gota
a gota
             lo intuimos

oímos resonar
el nuevo escape

algo nos cantaba
en contratono

que esta vez huir
sería quedarse

María Gómez Lara -Colombia-
Publicado en La Náusea

RUTINARIO


A pesar de los amores rutinarios
la tierra giraba sobre sus ejes
y el futuro se llenaba de preguntas.

Un hombre mendigaba sonrisas
y pedía a los dioses de la victoria
que le alumbraran en su inquietud.

Tras la alegría, cansado murmurando
que era una piedra que rueda,
el hombre, atenazado el corazón,

sabía que, invisible, cotidiano
sería una sombra entre las manecillas
de un reloj que nunca funciona

y un saco de sueños ligeros
que desembocan en el acostumbrado
ir y venir de los días que pasan.

GUILLERMO JIMÉNEZ FERNÁNDEZ -Mérida-

sábado, 12 de agosto de 2017

ESTAREMOS JUNTOS


Sabes... he estado pensando en ti,
en cada minuto que transcurre del día,
en cada hora recuerdo tu sonreír,
en cada atardecer te siento mía.

Anoche le pedí un deseo a la luna,
que no dejaras de quererme,
ella brilló en medio de cada estrella,
al decirme que tú vas amarme.

Sé que estás muy lejos amor,
que la distancia nos separa,
pero no se debe perder la ilusión,
porque nuestro amor se realizará.

Entonces estaremos juntos,
disfrutando nuestro amor,
tomados de la mano los dos,
iniciando una bella relación.

Quiero en tus ojos volver a verme,
ver tu bella sonrisa que me cautivó,
tener el tiempo para amarte,
para disfrutar este amor que nos unió.

Humberto Gómez -México-

FILOFOBIA


¡Oh más difícil pensar en mis quejas
y mi pensamiento que me reprocha
con tantos defectos en su búsqueda!
Estoy sobreviviendo y trasnocha:
me enamoré sin saberlo me apenas
sin más nada consolarme me queda.
Intuida solución
con miedo al fracaso
y llegar al ocaso
no pensaba me acurra ahora.
¿Muchos afeamientos a deshora
donde siempre viviste no pudiendo
querer lo que tenías?
Salir quisiera sin mirar corriendo.

Alberto Recalde Romo - Ecuador