martes, 17 de octubre de 2017

NUNCA ME VOY A OLVIDAR


nunca me voy a olvidar de que
los otoños existen es la época
mas bella del año...

Leon Contreras -Colombia-

AYER TE VOLVÍ A VER


Ayer te volví a ver después de tantos años, estabas maravillosa, con la misma sonrisa con su carita hermosa, elegante al caminar, elegante al mirar, elegante al sonreír, fría al amar, te vi al atardecer, entre ocaso poseídas y cigarras, las nubes rojas de la tarde se ocultaban tras su cabellera larga, y a lo lejos titilaban las luciérnagas y candilejas, estabas ahí frente a mí, y yo un árbol sin ramas sin hojas seco con mi tronco expuesto al sol, nada te podía ofrecer, ni el verde de la montaña ni el colorido de la primavera, ni el cantó de la a vez entre mis ramas, ni la sombra ni la lluvia ni el verano, no era más que de la naturaleza el pasado, recordé a las miles de mariposas que revoloteaban en mi estómago cuándo te veía, que raro todas se habían ido, mi panza estaba vacía, y fue cuándo recordé que hacía mucho tiempo te había dejado de amar.

Albaro Ballesteros -Colombia-

NOCTURNO RESPLANDOR


Escribo mi alma sobre las mamparas
de la noche profunda
y en el etéreo fuego de tu mirar
el ave nocturna del apasionado amar,
mi espíritu en desconsuelo circunda,
diciéndome que por siempre me amarás.

Escribo mi alma sobre los fuegos
del infinito atardecer,
y en mi morada de límbicos jardines,
desde el túrgido silencio en sus confines,
las flores en su plácido fenecer,
plantean del ensueño todos sus ruegos.

Así vamos por la vida con el palpitar
del más límpido amor
en la profunda tiniebla de la noche,
incitando el más apasionado derroche
en que converja el intenso resplandor
de dos almas unidas en su plácido soñar.

Enrique Osorio Beltrán -Colombia-

MÁS TE QUIERO


Corazón mío, voy volando con mis sueños y razones,
deleite del rocío de la luna hechizando amantes.
Quiero bautizar tus labios con la humedad de mis alientos,
mis manos en tus senos densos, duros, placeres.

Quiero vivir el ansia de la lluvia en tu cintura,
romper con sudores de pasión, nuestros deseos.
Quiero desatar galopes desbocados en tu corazón.
Nuestras sangres liberadas, gimiendo, sin control.

Quiero con ternuras, besar tus pies, tu boca jugosa,
ser luz y fuego ardiendo de amor... como queremos.
Quiero vivir o morir en la desnudez de tu cuerpo
en la adversidad de la distancia... ¡más te quiero!

 Álvaro Álvarez Rojas (aprendiz de poeta)

MENTIRÁS Y FINGIRÁS AMOR


Mentira la que cargas en tu pensamiento, 
queriéndote engañar con atrevimiento, 
dices amarme y que sin mí, tú no vivirías; 
pero sin embargo, vas cantándoles a otras 
como gallo de otro corral y te esponjas 
y sacudes tus plumas del desliz y sonrojas. 

Querrás ocultar el sol con un dedo curtido 
entre mentiras y desaciertos, ¡entendido! 
pero la chispa de tu desamor ya destella 
desde el momento que pisas esta puerta 
cuando la encuentras inerte y muy abierta. 

Me dejas desplumada de tu lindo amor, 
como gallina sin plumas; llegas de malhumor 
cuando te dejan plantado y ya no lo niegas. 

Sientes rabia y yo me trago tus desganas 
y me retiro para dejarte gruñir tus odios 
que van carcomiendo de chismes tus oídos. 
Ya tiene un nuevo amante y muy arrogante, 
¡desprecia los casados;! te ves acongojante. 

Hoy vienes a mí, como perro con el rabo 
entre las piernas, pidiendo perdón; acabo 
de plantearte el divorcio, no quiero mentiras 
no quiero tu desamor, no quiero tus rabias, 
no quiero tus golpes, ya me cansé de tu amor 
muy fingido y mentiroso; solo me traes dolor. 

Me dices me calle y no prosiga en lo absurdo 
pero eres un hombre muy altanero y burdo, 
has cambiado y aunque la mona se vista de seda 
la mona siempre queda sin su moneda y greda. 

Hoy soy libre de ataduras y de grandes dolores, 
tus mentiras me dieron paso a otros amores. 

Rosa Elizabeth Chacón León / Elizabeth Chacon Stevens -Perú / Estados Unidos- 
 

TRAS LA LLUVIA


La lluvia empaña los cristales
y yo te veo en mi atardecer
parado frente a mí,
mirándome desde la distancia
de tu corazón cerrado;
sin emociones
que puedan colorear el diapasón
de esta canción inconclusa.
Me cuesta definir tu vibración;
ya casi ni la siento.
No recuerdo
si escuché alguna vez
el tono de tu voz;
sólo sé que por instantes
me llegó
el calor de tu sentimiento...
Aún aquí, te espero.
No sé bien por qué.
Quizás mi soledad
no quiera morir a solas
y sabe que tu ser ermitaño
la espera silenciosamente
en las postrimerías
de un atardecer sin miedos...
en esa gruta desolada
donde pasa tu manantial;
donde me baña
tu ola tibia y destilada.
Sé que deberé luchar
contra la inclemencia del tiempo
y para hallarte
sortearé caminos,
a pura piedra y escarcha,
a puro sol y lluvia,
a puro viento y caricia...
y al fin...
al fin, te encontraré...
casi escondido...
esperándome tras la lluvia,
más allá del alba...

Diosma Patricia Davis -Argentina-

SERÁ UNA ROSA, SERÁ UN CLAVEL


En tu vientre mujer
anida la semilla
fruto del amor,
que en algún momento
tu hombre sembró,
hecho de besos y caricias,
nada podría ser
pero lo es todo.

Una vida crece
dentro de ti mujer,
un corazón
que junto al tuyo late,
gran milagro
frágil como el cristal,
abrirá sus ojos
su mirada
será tu espejo.
Ser mamá es grande,
tener un hijo
lo es aún más.

Dicha, alegría,
por haber concebido
gozo de poder disfrutar...
Será una rosa,
será un clavel,
pasados nueve meses
tú, mujer, nos lo dirás.

Si es una rosa,
Anabel por nombre le pondrás,
si es un clavel,
José Miguel se llamará,
una lluvia de amor
tu hogar llenará,
como un sueño
tierno muy dulce
se cumplirá.

Un hijo darás a luz
llegado el día
de ser papás,
tu esposo impaciente
por el nacimiento
sentirá,
como el sol
que atraviesa las nubes
por un cielo
coronado de amor.

Será la luz
divino regalo,
si es una rosa
con cariño la mimarás,
si es un clavel
con gran amor lo recibirás.

Montse Andreu -España-

A LA CIMA...


Felicidades Warner !
de la mano del Hombre,
un hombre costarricense
por primera vez, llega a la cima.

A la más alta del mundo,
al MONTE EVEREST,
a ocho mil ochocientos cuarenta y ocho metros,
sobre el nivel del mar.

Superando...
obstáculos e inconvenientes,
pero con un alma grande,
corazón gigante
voluntad inmensa.

Warner,
has llegado a lo más alto,
allá donde no hay oxígeno,
pero hay un tico.

Donde no hay caminos,
pero está la bandera tricolor,
que has colocado en el pedestal
más alto del planeta.

Gracias a tu dedicación,
disciplina y perseverancia,
con una fe, que mueve montañas,
arribaste al techo del mundo.

El frío fue vencido con tu esfuerzo,
las pendientes las superaste con tu pundonor,
las grietas las saltaste con tu empeño,
porque éste, era tu sueño.

La altura se arrodilló,
ante tu virilidad,
los iceberg,
son testigos de tu hazaña.

Montañas de hielo,
vertieron deshielo, a tu paso,
los sherpas, testigos directos
de tu vitalidad.

En pos de ese triunfo,
un compatriota ha llegado
a la cumbre del Everest,
la patria celebra, el pueblo lo goza.

Warner con su hazaña,
un ejemplo vivo,
vive y vivirá,
para la posteridad.

Warner, venciste el Everest o Qomolangma
“Diosa Madre del País”,
triunfo total,
allá en territorio Nepal.

José Rafael Orozco Torres -Costa Rica-

Y DE PRONTO


Y de pronto… percibí tu mirada
moraba en mis ojos sin lluvias que nos distancien
los sueños volaron sobre el pensamiento
se corporizaron en tu presencia.

Y de pronto… fuiste brisa y calma
jadeos, un respirar sereno con metáforas de fuego
hinchar el pecho con ancladas ansiedades
exhalar los anhelos ceñidos a tu sentir.

Y de pronto… ya no te nombré en silencio
embebidos de deseos acercaste tus labios
te adueñaste de mis huérfanos besos
aleteamos realidades donde perfilábamos fantasías.

Y de pronto… te quise más que en el exilio
nos irradió la verdad… se hizo abrazo eterno
las caricias dibujaron los otrora ilusorios cuerpos,
¿sabes?... te amo más en cada suspiro.

Oscar A. Fernande Folguerá (Argentina)

CUANDO TE DIJE TE QUIERO


Cuando te dije te quiero,
era porque te quería
pero esa palabra mía
la usaste como mortero
para lanzarle un artero
ataque a mi corazón
y entre la conflagración
comprendí ya moribundo,
que nada duele en el mundo
como duele una traición.

Eliseo Calvo 

EFLUVIOS DE AMOR


Echaré mil versos al aire
Que llenarán tus sentidos
con desaire no serán
serán muy bien acogidos.

De mi inspiración te envío
todo lo que me florece
cosechados en estío
y eso si me pertenece.

Mujer de profunda sonrisa
luces dientes muy lustrosos
perfilados a la brisa
entre rubicundos labios

Ensortijado cabello
reto al agitado viento
con un profundo destello
y parece que lo siento.

Tu sonrisa me hechiza
tu mirada enloquece
mi mente ya se desliza
y mi amor recrudece.

Alberto Recalde Romo -Ecuador-

COMPARTIR CON AMISTADES


Hoy te encuentro en un tiempo para hacer amistades
y compartir
en el que se puede brindar afecto a quienes los necesiten,
en su ser alma y cuerpo amigo noble desde ya
poniendo atención al quehacer de todos ahí en conjunto reunidos,
siendo un gran día para disfrutarlo entre todos los amigos.

Evitando los alejamientos al no tener sinceridad de algunos
ya que las dudas y las incertidumbres pueden llegar hasta el final de la actividad,
prestando atención a la amiga intuición para evitar errores dejando a un lado
ese egoísmo y siendo más bondadoso con quienes se está compartiendo.

Al mejorar con nobleza la relación del grupo se trae alegría
y satisfacción
siendo cada uno cauteloso al dar o entregar su comentario,
logrando el triunfo deseado por cada ser de los miembros reunidos en su momento
logrando una linda integración grupal,
fluyendo de mejor manera la dulzura, amor y cariño nacido
del ama al cuerpo
en cada uno de los humanos.

No descuidando para nada esa bella relación cargada de amistad y sinceridad
dejando en otro lado ese estar o ser irritable por nada,
lográndolo al tener y entregar a quienes están compartiendo como amigos
una rica y positiva armonía, paz para el ser humano no perfecto,
encontrando un buen equilibrio entre todos los presentes.

Dejando esas indecisiones a un lado y permitiendo entregar
por cada uno las mejores intenciones nacidas de su alma
a su cuerpo,
disfrutando como noble familia de trabajo o ese simple grupo de amigos
deseosos de un rato al compartir y disfrutar su momento,
como grupo reunido sin importar las fachas de cada uno.

Alejandro Madriz Martínez

Y AÚN, ERES BELLA PATRIA MÍA


Y aún, eres bella patria mía,
el dolor te quema
la sangre de tus hijos
bañan el suelo,
el rugir del jaguar
se vuelve eco en la selva,
y el lobo, no aúlla más en las montañas,
¡oh patria mía!
tu parto es doloroso, y aún no termina,
llora la marimba por miedo,
la sandunga está de luto
por sus hijos,
el mariachi toca las golondrinas
y la tuba, calla solidaria,
el son guasteco se resguarda
por los vientos ciclónicos
y aún, eres bella patria mía.
Canta el zanate
y majestuosa el águila vuela,
tus hijos me dieron libertad
y su sangre hondea en los vientos;
tienes valles y desiertos
mares y acantilados,
arenas blancas donde dejo
mis huellas, y la brisa marina
la guarda como recuerdos,
tiembla la tierra,
se aleja el mar,
llora la caracola,
vuelan las gaviotas
azotan los vientos
y aún, eres bella patria mía...

ALADINO LAVIAS OLVERA 

sábado, 14 de octubre de 2017

INGENUA Y TIERNA


Ingenua con suavidad desbordante de espuma dulce, arropada de Inocencia cubriendo la aventura, soplo suave disfrazando la tormenta de vientos huracanados, ojos de luna nueva ocultando la desnudez de una noche seductora.

Boca de labios resbalosos cual cristal, puerta discreta al profundo misterio de besos conquistados, territorio de mieles con sello de añoranza perpetua, punto exacto donde el anochecer y el amanecer se juntan en abrazos razonados en la locura.

Silueta torneada con magistral embrujo, playa tranquila con olas fieras, atrae con delicadeza y atrapa con hambre de su tierra, despierta el deseo y se esconde en el castillo de la provocación, huyendo pide ser recatada, mirando quiere ser entendida y mojando los labios pide ser amada.

Ingenua y tierna, peligrosa belleza, seducción envuelta en Inocencia...

Luis Emilio Tiguila Robles -Guatemala-

EL BRILLO MISTERIOSO DE SUS OJOS


"En el lánguido candor de la rosa de otoño" 

Desplegaban sus embrujos
sin descaro
con la costumbre del asombro
oteaban fervorosos
los últimos rayos
de un sol agonizante
se asomaban limpios al sueño
de la luz abatida
labraba la luz
el epilogo de un día más
que añadir
a la rutina, melancolía de Octubre

En su brillo abismal
misterioso ardían
las ramas secas del tiempo
dejando un crepitar de llamas
en sus mejillas
dorando las raices de su centro
dejando un hilo de ausencia
entre sus labios

PACO MATEOS

SE ADIVINA EL SUFRIMIENTO


Se adivina el sufrimiento
en tu lánguida mirada.
Sé que estás enamorada
pues sientes lo que yo siento.
Si es tal tu padecimiento
que a veces ya casi estallas,
si libras fieras batallas
allá en tu fuero interior,
teniendo al frente mi amor
entonces ¿por qué te callas?

Eliseo Calvo 

¡ UUUUUUUUUUUUH !


(coplas)

¡Uuuuuuuuuuuuh! hace tiempo se sabía
en boca de gente andaba,
causó gran algarabía
donde menos se esperaba.

Expresión espontáneamente breve
de nuestro hablar popular,
idiosincrasia con cierto relieve
emitida, de manera peculiar.

De ancestros antiquísimos
vocablo muy singular,
nuestros tatarabuelos contentísimos
al poderse así expresar.

Corrió más que mala noticia
cuando, como sonido de pandereta,
dis que hablando con pericia
del tema venía repleta.

De ese teléfono chocho
se cuentan unos a otros,
la verdad es un colocho
e involucra a vosotros.

Dicen que andan diciendo
el político ofreciendo,
algo que se está cayendo
¡no creas! que le estoy creyendo.

Decime, ¿ya lo sabías?
te lo digo muy discreto,
ayer en la finca de mis tías
había como un amuleto.

Lo del gangoche es cierto
lleno y mojaditico
el contenido es incierto
estaba desechitico.

Quien sería, el que lo encontró
allá por el chaparral,
no se sabe a que entró
pero lo vio entre el charral.

Pobrecito, el cuento no ha acabado
ave maruja el de arriba,
los de abajo hemos palpado
lo siente ahí... ¡entonces escriba!

La historia no se termina
el dicho también camina,
cual si fuese golondrina
vuela y alguien la amadrina.

Unos dicen, nos contaron
otros afirman que oyeron,
pero todos pregonaron
lo que nunca constataron.

Si decís que dije, me quito
te cuento este secretito,
quienes comentan bajito
no creas, lleva su ratito.

Siempre... se escuchan sus voces
¡Uuuuuuuuuuuuh! nos indica lejanía,
son de onomatopeya, para que goces
quizá nació... allá por la serranía.

Así nos expresamos los ticos
cada quien a su manera, aportando con cariño
porque tenemos gusticos
e idiosincrasia al terruño.

José Rafael Orozco Torres -Costa Rica-

LOS DOS...


Los dos en calma y en tormenta
en límpidas auroras y en ocasos
en cercanos confines y en lejanos
porque nuestra unión esta en el alma

Siempre a tu lado en la distancia...
de tu mano en cada movimiento
pendiente de tu máxima alegría
con la más pura intención y sentimiento

Juntos cuando contemos con todo
y más si nos quedamos sin nada...
pacientes los dos, de poco a poco
serenos a la luz de la bonanza...

Unidos por la fe y la esperanza
por lo bello que es vivir así... en pareja
tú a mi lado y yo sin querer dejarte
y en el camino deseando tú... seguirme

Vinicio Obando -Ecuador-

HAMBRE DE TI


Esos recuerdos medios benditos,
en los que ella besaba
dejándole entrever,
que era a él a quien amaba.

Tomando con hambre sus labios,
mordiendo entre suave y lento
pidiéndole sin palabras,
que no la dejara sin ellos.

Pero ni así entendía;
siempre embargaba la duda
de si ella en verdad,
le daba todo con premuras.

No comprendiendo el miedo
de que todo se acabara
o que el tiempo siempre en contra
definiera todo aquello.

Luna dormida



MALDITO VENENO


Desperté; ante la sacudida del temblor,
mi alma estremeciose en mi piel,
ante tal tormento, temblaba sin piedad
tambaleabanse mis simientes
supliqué a la luna piedad en noches
de insomnio,
en días oscuros y largos letargos
cuando en aquellos brazos, me perdía
su beso como espada herida abría,
sentía... sentía el calor del cuerpo,
la mirada excitada me transportaba
en el tiempo,
viajando a un lugar sagrado... sentía, vivía,
al volver a mi mundo después del periplo,
colonizando continentes vírgenes de sensaciones
volvía, vacía, barrera invisible frenaba mi instinto
amordazando las palabras que quedaron dentro
como pensamiento,
bailando como manakin en celo, disfrutando el circunvolar
en la cama mis alas estendian terreno, en desenfreno
al separarnos, bozal ponía en mis sentimientos
lo que hombres llamaron amor y Safo inmortalizó
me llevo al cepo, cambié su nombre, le tildé
¡Maldito veneno!

Flor de lis Grotestan 

MI MAR


Mis adentros perciben a la mar
y la ola me besa en los costados
con sus fuertes abrazos animados.
¡A mi alma la abrió de par en par!

El vaivén de las olas es simpar,
me transporta a lugares encantados
y me llaman, sin voz, acantilados
donde puedo los pájaros tocar.

El sabor de la esencia de la espuma
me despierta la tórrida ilusión
de nadar en tus aguas de colores.

El dolor que se esparce entre la bruma
me susurra cantares de pasión
y traslada a mis sueños sus amores.

JUANITO ALVAREZ

LO HERMOSO DEL ENAMORAMIENTO


Lo hermoso del enamoramiento, es que el
corazón florece, y el aroma que mana, esa
primavera, se convierte en una demencia
divina, que solo permite ver envasada la
voluptuosidad,con etiqueta de deseo.

JUAN REYES MEDINA

ERES MI VIDA


Se salpicó el vino en una tarde nostálgica, tus recuerdos desfilaban; una canción suave se oía en esos momentos.

Manché la lista de palabras que tenía apuntado en mi memoria, la canción se tornó más dócil, palideció totalmente esos versos que tenía para ti.
Ya no los atrapé, porqué, porque tú llegaste a mí a través de las imágenes vivas de mi memoria.

Yo fui el más salpicado, a propósito y a modo, se esfumo la botella de vino en mi ser, me manché de todo lo que hemos vivido.

Tarareaba y tarareaba esa melodía, aun no sé dónde dejé esos versos que eran para ti. Solo quería escribir que te amo, que eres toda mi vida.

A propósito y a modo, mi cuerpo se salpicó de rojo púrpura, mezclado de sangre y amor sincero.

Misael García Consuegra. 

MI SEÑORA


Mi señora me ha dejado las manos libres
(por ahora) y también los pies
Me ha limitado algunas zonas y calles
Como también todas las horas de la noche
Ella me habla en arpegios
Y en clave de roquero burlón
Hace énfasis en que aspire
Las últimas emanaciones de la belleza
Que no gaste oxígeno en censurar las aguas tibias
Que dilate – más bien – mi estancia en las alcobas
Pronto – dice ella – podré trasnochar
Emborracharme sin parar
Sin tener que mirar las flechas del reloj
Y podré estar desnudo para siempre
Cuando los gusanos le den
La última puntada a mi nuevo vestido

Jaime Arturo Martínez

TODOS ME PREGUNTAN


todos me preguntan que es el amor
ni yo mismo lo sé.... solo sé que
debe existir para que el hombre
viva por él...

Leon Contreras -Colombia-

EL CÁNTICO PARA UN GLISSEO SABIO


Es aqui en el cielo
sobre el firmamento
entre signos que vienen
entre lenguas muertas
entre la gravedad cero
y el volar...
En la plenitud de mi aureola
donde el mino tauro encerrado
bajo la sabiduría de Perseo
a seguridad de ser salvados
todos los sueños de libertad
son peripesias
son deseos de ver mas lejos.
Historias de un mágico vuelo
Sobre una isla secreta
bajo un firmamento apagado
en la oscuridad de tal quimera
la destreza del ave que a su llegada
listos estamos
para con él(ella) zarpar
para con la gracia calma
y la admiración que provoca interés

Bajo el gran árbol del saber.
es... son... y será...
Donde la plenitud llega a nosotros.

Eliot Colina Gomez

NOBLE


Tú supiste ver en mí
la nobleza de mi alma
y yo vi en ti
la sensibilidad de tu corazón.
Un encuentro
nunca es casual.
El destino
guía los caminos
que conducen
hasta la llama
del legítimo amor
que nos enciende Dios.

Diosma Patricia Davis -Argentina-

¿DÓNDE ESTÁ MI CORAZÓN?


¿Dónde está mi corazón?
Lo busco con desesperación
¡¡Ah!! Me acuerdo, lo guardas en un arcón
Dentro de tu habitación.

Tu hacer, es discreto
No sé el lugar, en concreto
Pero para el resto de la gente
Es una mano inocente
Pues no sabe de mi persona
Si soy afable o guasona
Solo que te robé el corazón
Sin ningún tipo de actuación.

Caíste rendida a mis brazos
Y en la cabeza te puse unos lazos
Para que ese radiante cabello
Fuese, todavía, más bello.

Eres la Diosa de mis mares
La que sana mis pesares
Con un saber decir, un saber estar
Que ¡¡como no me iba a enamorar!!

Pasarán días, semanas, años
Entre nosotros, ningún engaño
Todo felicidad y pasión
Con su punto de emoción
Sabedores de que nuestro camino
Nos lleva a un buen destino
Y no nos pararemos en el andén
Aunque vengan y nos den.

Eres el son de una balada
Que la gente baila hipnotizada
Eres el alma de todas las fiestas
Pues levantar el ánimo, no te cuesta
Eres un ángel hermoso
Que eres todo, menos tortuoso
Y que te has quedado conmigo
Para ser tú fiel y gran amigo.

JAUME ALEGRE LASTERRA -Barcelona-

BERTA ISLA


Compleja, envolvente y desafiadora novela con pátina de tristeza bajo el título de Berta Isla
Trama literaria exigente, maestría de estilo bien seguro, que actuará con absorbencia sobre los lectores fieles y también críticos o navajeros, así como todo curioso que decida abrir la novela de Javier Marías entre sus manos.

Con un volteo publicitario de campanas tocando a gloria las alturas del mercado del libro, se ha presentado la vuelta de Javier Marías mostrando los preliminares de una  compleja, envolvente y desafiadora novela con pátina de tristeza bajo el título de Berta Isla. Una mujer designada en la narración a ocupar como protagonista el inquietante papel de Penélope actual, tejiendo y destejiendo, una y otra vez, los sentimientos de pasión amorosa, a la vez de sacrificio innato por el personaje masculino. Todo un don Juan imantado  para cautivar lo imprevisto,  poseedor de  lúcida inteligencia y políglota envidiable. Historia para quien se asome a ella de seguro quedará atrapada desde el principio. Y el lector afín volverá sobre sus pasos, recordando, aunque con otros nombres, las aventuras, pasiones y sinsabores de su otra gran novela  Tu rostro mañana. Aquí con  la aparición de esta mujer, Berta Isla, que vuelve sobre una misma historia con personajes  ya conocidos y aventuras de intriga envolvente y los amplios deseos del ser humano en su respectiva sociedad. Y esto no es un elogio gratuito por encargo, pues no acopio pitanza de pesebres homologados. El posible lector se encontrará  una magnífica novela de intriga y pasiones, donde se desnudan muchas cosas que por referencias conocemos y las cuales nos llevan a dudar de los intereses creados a los que sirven, donde  toda posible falta de escrúpulos encuentra su justificación por el servicio secreto británico, poder de los grandes estados defensores y guardadores secretos de su dominio y supervivencia.

Javier Marías se vale del  sobresaliente Thomás Nevinson para recrearnos con el desnudo perfectamente definido del funesto mundo del espionaje de Estado bajo el disfraz de los buenos modales, de la mentira y los extremos sin fronteras. Atrayendo a este joven sobresaliente que se ve envuelto en aventura amorosa una noche que visita a su amiga Janet, hace el amor con ella y se marcha tras discutir sobre sus relaciones. Ya en la calle ve acercarse un oscuro personaje que entra en la vivienda de la que ha salido, subiendo hasta la planta en la que se encuentra el apartamento de su amiga Janet.

A la mañana siguiente aparece en la prensa la noticia de que  una joven ha aparecido estrangulada en su apartamento. Todas las sospechas caen sobre Thomas, el panorama se le presenta complicado. Sus profesores que tanto lo aprecian le ofrecen salir airoso del caso si acepta la sugerente invitación desde Oxford de sumarse al servicio secreto dado su don para penetrar en las personas observando su rostro y palabras. La ayuda es a cambio de entrar en el mundo del espionaje estatal con aquello que pueda ser necesario. El joven Thomas Nevinson ingresa sin problemas  en el espacio de la diplomacia. Y aquí comienza en verdad la sugerente historia, entre el amor y el siniestro mundo del espionaje, a favor  que la razón siempre la tiene tarde o temprano el Estado.

La trama ya está perfectamente compuesta y el camino a seguir entre el amor y servicio a los emblemáticos poderes establecidos. Toda una historia con el sabor dulce y amargo de la vida, la realidad y el deseo de un personaje atrapado para el resto de su existencia. Sin paliativos y con su personalidad propia culta y excepcional cubierta y dependiente de la máscara con la que tiene que introducirse en los cálculos y ordenes que se le dicten sin preámbulo alguno. El lector podrá sentirse a gusto y a la vez inquieto cuando advierte que ha sido atrapado por el autor de Berta Isla para llevarlo por este laberinto de concesiones en esa atmósfera propia del escritor  en toda su obra creativa, que en esta explica narración  juega con personajes ya conocidos en sus otras novelas suyas.  El juego con pasajes reales de la historia como la guerra de las Malvinas,  Irlanda y el Ulters, Sin dejar atrás la España de democracia incompleta desde sus andadura a finales de los setenta, hasta la etapa de la corrupción mafiosa segura de sí mismo dada la protección descarada con la que cuentan sus manejos. La historia está repleta de muy buenos ejemplos anecdóticos y humanos, al estar poseídos de amena y elaborada narración.

En una entrevista dada a un diario en el lanzamiento de Berta Isla Javier Marías confesaba: “Me parece milagroso haberla terminado. Tengo una manera de trabajar lenta, hago una página, la corrijo, la reviso, la vuelvo a teclear así hasta tres, cuatro o cinco veces y no sigo hasta que no está terminada. Siempre tengo la sensación de que no podrá leerse con fluidez”. Mi criterio es que se lee con fluidez e interés. Eso sí, puede que contenga  páginas de más, a veces por exigencia de las propias editoriales deseosas de volumen.

Francisco Vélez Nieto
Publicado en MUNDIARIO.

PEQUEÑOS POEMAS


RESCATANDO LA TIBIEZA DE TUS MANOS QUE ATRAPAN EL AMOR COMO LA NOCHE AL AMANECER
ME DEJO LLEVAR AL ESCONDITE DE LOS SUEÑOS DONDE TODO ES GRAN DULZURA Y PLACER...
SURGIENDO COMO ÁRBOL QUE DESDE LA TIERRA INTENTA
ALCANZAR EL CIELO CON SUS RAMAS
INTENTO LLEGAR A TU CORAZÓN EMERGIENDO DESDE LO MAS PROFUNDO DE MI ALMA...
LÁSTIMA LA MAÑANA EL SOL, CUANDO UNA NUBE OPACA SU BRILLO POR UN INSTANTE
Y ASÍ SUFRO YO POR VOS SI NO PUEDO TENERTE A MI LADO CUANDO DESEO AMARTE...
MANOJO DE TERNURA QUE ME ENTREGAS TUS SUAVES CARICIAS CUBIERTAS DE BESOS
VIVIRÉ CONTIGO EL RESTO DE MIS DÍAS, RECORRIENDO LA FRESCURA DE TU CUERPO...

HÉCTOR RECHE

VIDA SOBRE MUERTE


Arden los mares en la oscuridad del viento,
vuela la vida sobre corceles de fuegos,
se prenden llamas a los dragones del tiempo,
libran la cumbre las espadas en los egos.

Andan los faunos en los campos de la vida,
lloran infiernos la caída de la muerte,
brotan amores en la eternidad de vida,
la torpe muerte sin historia yace inerte.

Poder y virtud sobre las fauces de una torpe,
gloria y libertad bienaventurada vida,
destrúyanse las sombras con luz de una suerte,
elévate al rango de victoriosa vida.

Hortencia Aguilar Herrera -México-

ADIÓS AMOR


Porque siempre dices que yo
desbasté toda tu vida
fingimientos lo desmayó
salida.

Te adjudiqué todo mi amor
te ofrendé toda mi vida
me ofreciste solo dolor
perdida.

Te justificas tu falta
acusándome que fallé
tu pensamiento delata
y callé

Solo de pensar me mata
tú sabes no olvidaré
tu forma de ser espanta
perderé..

Me dices tengo la culpa
que debilidad de tu amor
no es muy buena disculpa
que error.

Cambias sin razón tu pasión
te ofrecí todo para ti
qué pasó con tu corazón
no mentí.

Qué alberga tu figura
que me hace sentir dolor
aquí sin suave ternura
sin sabor.

Muy triste andes diciendo
que tu siempre eres buena
y a la gente convenciendo
qué pena.

Adiós amor de mi vida
adiós amor de mi alma
es triste la despedida
en calma.

Alberto Recalde Romo -Ecuador-

LA PENA LLORA


La pena llora baña los cristales
la mirada se pierde en la ausencia
un manto cubre la tristeza de los dias
y aqueja en los rincones tanta melancolía
un silencio abrumador sacude el alma
salpica los charcos de la memoria
los recuerdos gritan haciendo ecos
fusilan la mano del tiempo .

Any Sanz -Argentina-

DELIRIO EN LA DISTANCIA


Singlan en mi sangre espinas aguerridas,
rosas pálidas, sin aromas, sin sombras,
agonía eterna, incineradas dudas,
conjuro de utopías, resurrección de los deseos.

Persisten gotas rojas en mis ojos desnudos,
efímeros placeres en el sonido de tu nombre,
amortajado en el pecado por amarte,
pétalos negros profanados, sentencian los dioses.

Bajo el cielo diáfono de violetas y lavandas,
horizonte reflejando la plateada manzana,
roce de pieles en el silencio de los sueños,
dislocación del tiempo, placer de nuestro encuentro.

Sin exigir ser amados… nos amamos,
simplemente sintiendo las miradas, las risas,
sombras devorándose, estólida pasión,
fatalidad galáctica, sin permiso, sin adiós.
Tú y yo en la riqueza infinita del amor,
mi deseo impetuoso, rompe en delirio la distancia.

Álvaro Álvarez Rojas (aprendiz de poeta) -Colombia-

UNA MELODÍA


Una hermosa melodía,
que con esas notas, suaves
hacen que sientas dentro de ti,
dentro de tu ser, la armonía,
la paz, que llena tu alma…
Sentir, solo sentir....

Santiaga Tauste

AFÉRRATE


Quise encontrarte mirándote a los ojos
no pude adivinarte, me perdí en la oscuridad del vacío
no hallé una brizna de luz que me conduzca a tu alma
la ceguera de la indiferencia cortó mis alas,

y fui palpitar de esperanzas negándose al invierno
anhelando no saberte agonizante a los sueños que parimos
si el atardecer se hizo dueño de las ilusiones
recuéstate en mi querer, que duerman los miedos.

Si la duda paraliza las emociones, seré el tiento de tus pasos
solo avanzando podremos acercar el horizonte esperado,
si te quedas en la escarcha de yerros y angustias vanas
ya has alcanzado el averno, yo, tras de ti, me entrego.

No sufras por pesares, no sabes si verán la alborada
aférrate a mi paz, a mis venas, las tienes en tus manos,
¡hagamos este camino que unirá nuestras vidas sin temores!

Oscar A. Fernande Folguerá (Argentina)

martes, 19 de septiembre de 2017

VELERO DESIERTO


No sabía cómo llegó al barco. Estaba allí. Era un viejo velero con sus velas desplegadas al viento pero inmóvil. El ancla había sido sujetada al fondo. Anduvo la cubierta, de proa a popa, sin encontrar nadie. Tampoco estaba el timonel en el timón, ni el capitán ordenando las maniobras. Seguramente estarían todos en los camarotes descansando o en la cocina devorando el rancho. Pero tampoco en estos lugares estaban los marineros. El velero estaba desierto. Se acercó a estribor y no vio tierra. Igual ocurrió a babor, a popa y a proa. El barco estaba en medio del mar y sin tripulación. Ésta debió abandonar el velero en los botes porque no había ninguno a bordo. ¿A dónde fueron? ¿Por qué? Buscó el camarote del capitán y una vez en él lo registró. En un cajón encontró el cuaderno de bitácora y en la última página decía: Hoy abandonamos el velero, en los botes, sin rumbo fijo. En el último mes fallecieron seis tripulantes, entre ellos el médico de abordo. Nerviosa la tripulación ante las extrañas muertes, decidieron abandonar el barco. Me opuse pero no conseguí hacerles cambiar su decisión. Al final decidí marcharme con ellos y abandonar el velero. La soledad me aterraba. Así que el 20 de marzo de 2020 abandonamos el Luna Llena.
Así terminaba el cuaderno de bitácora. Según lo escrito era peligroso permanecer en el barco. Unos minutos más allí podía ser fatal. Sintió un fuerte escozor en la garganta.

JOSÉ LUIS RUBIO 

SOLO FUI UNA MÁS


He tratado de convencerme, todos los días, de que nunca nos hemos conocido; engañando a mi corazón, diciéndole que tú ya no existes, que ya no me haces falta, pero me duele el alma, porque entre más te recuerdo más te deseo y esto me hace sufrir.
No puedes imaginar qué difícil se me ha hecho el querer olvidarte, porque te quiero. Aún perduran en mi mente aquellos gratos y vagos momentos de todo lo sucedido, aquel último atardecer de abril que nunca olvidaré, ¡Dios cuanto te extraño! Aún haces vibrar mi corazón, no lo puedo negar.
El tiempo pasa e igual sigo echándote de menos, aunque no quiera admitirlo, ¡qué insólito es mi corazón! ¿por qué me haces tanto daño si sabes que él ya no está en mi vida? Me cansé de llorar, de rogarle a mi corazón que volvieras, y me diste la espalda fríamente, ¿por qué tristemente te aburriste de mí, yo no era lo suficiente para ti? Me da nostalgia saber que nunca me quisiste como yo ti, ya tus palabras estaban llenas de mentiras ponzoñosas, solo fui una más en tu huerto, por eso tuve que decidir; alejarme para siempre de ti, haciendo de lado mis sentimientos, aunque me doliera el alma, pero la verdad es que, eras tóxico para a mi corazón..

Rosy Posy -Honduras-

LA CUNA


Serena y vibrante la arrulló en su seno,
y la amó y resguardó cual fiel nana agreste,
vivió su calor, su sonrisa y su cielo,
balbuceos de la princesa celeste.
Cuna de maderas finas adulantes,
cual recinto dorado de una princesa,
y la oda buena de blondas ondulantes,
risueña vio crecer a principesa.
La cuna presiente sus grandes amores,
cual madre adivina los gestos de su hija,
y sufre la nana cruentos sus dolores,
suspiro de vida que salud cobija.

Hortencia Aguilar Herrera -México-

A JUAN ARIZA


A mi amigo admirado maestro Juan Ariza, con ese cariño especial que une corazones y amor por el arte.

Ole, maestro de maestros,
¡ole!
grande mi maestro,
la inspiración de mi verbo,
la soltura en los versos,
que, amaneciendo en la voz rajada,
fluyen como ríos mansos
hacia el alma, de quien te escucha,
porque eres voz de nuestra tierra,
alma de nuestras raíces,
eres el eco de nuestra Andalucía,
y para mí,
eres noche, eres luna y eres día,
porque sueño con la gloria
cuando resuenan
las campanas de tu garganta,
sueño con las lunas de mi alegría,
y siento, ¡ay! lo que siento,
es el sabor de nuestra tierra,
siento el azahar que entra
por los poros del alma
y encierra mi sangre
en borbotones de poesía y arte,
ese arte que te lleva de la mano
¡maestro! ...
y te pasea por todos los rincones
de la dulce melodía
que encarcela un sentimiento
de pura amistad,
entre rudas manos de finos brillantes
que se engarzan
en aros de alma y corazón,
¡maestro!
alma, vida y Andalucía,...
y Córdoba,
Córdoba en esa mirada
que me hiela la sangre
cuando suenan de nuevo
las campanas de tu garganta.
¡ole!... y ¡ole!
mi amigo, mi Juan Ariza,
mi Córdoba en el alma.

‎Angel L. Alonso‎ 

BOCA QUE CALLA VERDADES


Boca que calla verdades
Desahogando el sentimiento
Que reside en mi corazón
Soltando en tinta cada lágrima
De mi alma
Sobre borrones de papel mojado
Que nadie leerá
Historias de mi día a día
Sentimientos florando
Adornados con fantasía
Y así esconder entre letras
El dolor que persiste en mi piel
Camino por calles cálidas
Añorando lo que un día fue
Olvidando la existencia de mi ser
Donde aún persiste en mi mente
El cálido sonido de tus palabras
El roce del tacto de mi piel
Tocan tus labios con el roce
De tu pelo enredado en mis caricias
Aquellas que un día me hicieron soñar contigo
Aquellas que pensé que serían
Invencibles por toda una eternidad
Sin pensar que me ganaría tu odio
Sin pensar en las heridas abiertas
Que aún llevo clavadas en el alma
Alma pura y libre
Esperando que el viento se lleve
Todo el dolor de mi alma
Y de mis labios
el sabor de tu recuerdo
Para poder volver a sentir, vivir...
Poder olvidarme de ti

Maria De Los Angeles Ares Lago

SIN NUEVOS PASOS


Esta instancia vacía de recuerdos
no puede llenarse con historias extrañas
se suicida la memoria en agobios sangrantes
se extravía en el océano sin avistar faros de vida,
se impone la realidad a los sueños
sueños no paridos a una nueva existencia
se hace sombra sobre los brotes que al sol ansían
no florecen rosas entre rocas desperdigadas en la senda.
Sin anhelos aleteando avideces
sin ilusiones asidas al vuelo de un hecho
sin esperanzas caminando la carretera de la fe
se inmolan las aspiraciones de poder andar nuevos pasos.

Oscar A. Fernande Folguerá (Argentina)

ARROYO CLARO


-X-

Tan clara era
el agua de la ribera
que en ella se reflejaba
el mirto y la alondra.
Desnuda en transparencia
me bañaba en su fronda,
mientras el aire traía...
olor a gardenias.
Mi cuerpo, puro como el río
gozaba de mil esencias
y era junco,o lirio silvestre
besado por sus ondas lentas.
Confieso que me sentía:
íntegra y satisfecha
y misteriosa sonreía
a mi estado de inocencia.
Alguno de los lectores
me imaginará, sin vestimenta,
pero con mis letras os digo...
que fui, lo que soy, y vivo:
De la natura...
¡su esencia !

CLOTILDE ROMÁN 

SOMBRAS DEL VIENTO


Recojo las sombras del viento
en este desesperado intento
de olvidar tu partida...
vivir asi, no es vida...
¡cuanto te hecho de menos!
¡que largos se hacen los días!.

Recojo las sombras del viento
pero el hecho... es que estás lejos
y no me llegan los besos
que, al partir, me prometías...
ya no sangra la herida
¡cuanto te hecho de menos!
en esta espera que es mi agonía
y la sinrazón de tantos celos.

Recojo sombras, sin tiempo
aunque sea lo único que tengo
para entretener la espera...
y allá, donde no me veas
seguiré lamentando mis miedos
y desperdiciando esta tregua.

Ya no quedan sombras...
...ya no llega el viento...
ni en los aromas del silencio
que de tu boca conservo,
no me sobran esos recuerdos...
de los que embotan el cerebro,
pero el hecho...
...es, que te hecho de menos.

Luis Maria Saiz Laso

MI SECRETO…


Mi secreto es amarte cuando ya no estás tú
es amar esta vida cuando estoy solo en ti…
no correr mariposas y ya… pensar en ti
es cuidar de mis flores para que llegues tú
Mi secreto en silencio… adorarte otra vez
a mi pecho aceptarle el quererte sin más
convencer a mis ojos que sin ti no habrá luz
a mi alma sincera... olvidarte jamás
Se marchita mi vida no es secreto ya ves
al mirarte pasar tras de quien no amarás
me dijiste aquel día, bien lo recordarás
que sin mí no vivías, que no habrá otra vez
El secreto se inicia, allá en mi bella niñez
en la forma más pura e ingenua de ser.
Seguirá en mi camino y en dolida… vejez
estarás en mi mismo, como yo... sé querer

Vinicio Obando -Ecuador-

LE DISTE


Le diste
un
sentido
a mi vida
que yo
jamás imaginaba
Cuando tocaste
a mi puerta
y dijiste que aún me amabas

Jorge Luis Gomez Ramos

EN LA ARENA PUEDES TRAZAR MIL CAMINOS


Desierto
¿cuántas veces te debo cruzar
para encontrar el manantial que da vida?
ánimo y a proseguir
en la arena puedes trazar mil caminos
¿odisea?
¿es la vida una odisea?
¿una odisea divertida?
¿sufrida?
eso será lo que pondrás tú
ganas
afán
pretensión
empeño
hazlo con una sonrisa
o con un ceño
¡pero hazlo!
la ambición es buena
si persigues un ideal
positivo
¿y quien te dice que es así?
solo tu información
conocimiento
y tu razón
la que acumulas
en tu corazón
no te apresures ni intentes
hacer las cosas fuera de lugar
este es preciso
y el buen resultado aparece
cuando mides bien tus actos
sin ambición
ni codicia
ni avidez

Gonzalo Suárez

AÑORANZAS


Estás atento, ojo inquisidor que
ves todo, estás en la mitad del mar
de los deseos, todo lo notas, todo
lo sabes, tan bello eres...
Ese mar son las lágrimas que brotan
de las fieras tempestades pasadas
por tu alma y tu corazón envuelto del
amor, paz, felicidad, deseos...
¡Ay!, esa tormenta que se quiere
afianzar a ti sin darte respiro, lucha
mi amigo no te dejes vencer por el
dolor, tristeza, añoranzas pasadas...
Anda en tu presente, enfócate hacia
el futuro, siembra mi lindo, para
cosechar hermosos racimos de amor
que darás en tu andar por los caminos...
Ojo que ves, todo lo notas, deja entrar
el amor eres la ventana del alma, da
razón entonces, llega el día aclara y el
amor esta en tu ventana frente a ti...

Sonia Iris Pérez -Argentina-

AVENTURAS


Soy un trotamundos
Y me gusta ver el mundo
Admirar bellos paisajes
Sin necesidad de pasaje.
Me gustaría una compañera
Para compartirlo con ella
No hace falta que me quiera
Siendo de testigo, las estrellas.
Encontré a una en Gerona
Nacida en Barcelona
Y le gustaba fotografiar
Y un gran viaje montar.
Tiene un par de criaturas
Que son bellas hermosuras
Pero no me hace dar un paso atrás
Y comportarme como Barrabás
Es más, les daría atención
Y en cada viaje una lección
E irían aprendiendo
Mientras el mundo fuesen viendo.
Subidos en mi autocaravana
Hacemos lo que nos da la gana
Y empezamos a ver ciudades
Con todas sus bellezas y adversidades.
Poco a poco nos vamos enamorando
En el quinto país nos acabamos casando
Por los niños soy aceptado
Pues mi manera de ser, los ha cautivado.
Vamos camino de Polonia
Decido cambiar de colonia
Nos vestimos de forma elegante
Pues los invito a un restaurante
Y quiero que tengan una dulce velada
Yendo a dormir con alma cansada
Mientras mi esposa con toda sorpresa
Será el postre que comeré en la mesa
Creando ambos ese hermano
Que nos piden desde que
Dejamos el pueblo germano.
Empezamos a cruzar el continente asiático
Y el pequeño, nos salió asmático
Así que tenemos que parar en un hospital
Pues se puso muy mal
Suerte que obtuvimos un buen especialista
Que en su rama era un artista
Y nos dio una solución
Y una buena medicación
Que no tuvimos que volver a parar
Sino era para repostar o descansar.

JAUME ALEGRE LASTERRA -Barcelona-

EL TIEMPO QUE ESTUVE SIN TI...


El tiempo que estuve sin ti fue un suplicio... has regresado a mí, la vida quita y luego me da; contigo, el beneficio... te extrañaba tanto. Te fuiste de mí y quedé llorando... solo entiendo que el amor es como la suavidad de las flores; armonía y paz... solo eso lo sé cuando a ti te da por amarme cada vez más... y ahora estás aquí de nuevo a mí; promete que nunca más te irás... así nos conocimos: así morimos, y aún después de la muerte, continuaremos amándonos cada vez, más...

Agustín H. Castañeda

PARA QUE JAMÁS TE SIENTAS DEFRAUDADO


Para que jamás te sientas defraudado, mira
siempre a los amigos de hoy, como los
enemigos del mañana, para que así
no descubran tus arcanos.

JUAN REYES MEDINA

LA POESÍA ES AMOR.


Al escribir los versos, de las poesías
es hablar, expresar tristezas y alegrías
la poesía, son todos los gritos del alma
son esas letras, que escribe mi pluma
La poesía, es un torrente de agua cristalina
es esa vid embriagadora, del alma, es esencia
la poesía, es la sed inagotable de existencia
la poesía, es la luz que entra entre la cortina
Son todos esos profundos sentimientos
que salen a gritar, por los cuatro vientos
del amor e ilusión, en la vida, vividos
La poesía,es como el paisaje de la primavera
es como el roció, que se forma en la aurora
la poesía, son sentimientos de amor y ternura

Mirna del Carmen Orellana Romero -Honduras-

FANTASMAS CÍCLICOS


Fantasmas cíclicos son mis recuerdos,
se me aparecen regulares rastros
para que yo me pierda tras los astros
de todos mis océanos izquierdos.

A veces no me dejan caminar
la inédita calenda del ahora.
Agujas punzan carnes donde mora
la contumaz urgencia de olvidar.

Insoportablemente soportables
son estos estallidos, estos cables
ambivalentes. Llegan a destiempo

para que yo me sienta omnipotente
o casi nada. ¡No soy más que un puente,
una patraña que fabrica el tiempo!

Jorge García de la Fe

APRENDIZAJE


Sí, enamorarte un día de él
fue una locura. ¡Gran, desfachatez!
Y entregarte un día a él
tú ahora lo ves que fue estupidez
si te dio él siempre penumbra y hiel…
Mas reparas hoy, ya con sensatez,
¡qué tu dignidad va en primer lugar!
¡Nunca permitir verla pisotear!

Adelina Corea

ALLÍ SEGUÍA EL CORAZÓN DE MI AMADA


Ayer bebí, quizás demasiado,
y mientras bebía fui desgranando mi vida
de aciertos y de fracasos;
confesé mis pecados de la niñez y lo que
conmigo abusaron: esos no eran míos, pero para que
el omnipotente pueda perdonarlos...

Mostré mis manos limpias y vacías,
que como casi nunca tienen nada, salvo el corazón
de mi amada...
Yo hace ya algún tiempo le arranqué el corazón
porque pensé que sería la única mujer
capaz de amar a un aprendiz de poeta loco como yo...

La besé en la frente y le ofrecí todo mi gran amor...
la coloqué en el centro de la fiesta
y fue la Reina indiscutible de ella;
y de mi humilde reino y yo fui su vasallo
en el centro de aquella hoguera azul.

Ayer bebí, y mientras me emborrachaba me olvidé de todo,
le di una patada al hombre y su sistema de formalismos;
caí despanzurrado en medio de mi cama
y miré por última vez en ese día al mundo
y sus complicaciones y abrí por último mis manos
que casi nunca tienen nada y allí seguía el corazón de mi amada...

RAFAEL CHACÓN

AL FINAL DE MIS AÑOS


Al final de mis años solo me queda el recuerdo de tu cabellera suelta, el aroma de tu piel, y el néctar dulce de tus labios, y la imagen de tu cuerpo desnudo pincelado en el corazón de la luna, fueron tantas las noches que sin permiso, penetro los barrotes de la ventana de nuestro cuarto, y te observo desnuda en la cama y como un pintor se tomo su tiempo para dibujarte, con los pinceles de la eternidad y los colores del arco iris, usando de palestra el cielo azul, con calma con ternura hasta dejar de ti la más perfecta figura, en las noches cuando mi mente cansada te olvida recurro a la luna llena para recordarte, la imagen oscura de la luna es tu cuerpo desnudo recostado en tu cama, hermosa luna que no a borrado el negativo de tu imagen, estarás ahí hasta el final de mis años, y cuando yo falte la humanidad seguirá viendo en el corazón de la luna la imagen de la mujer que él poeta amo, seras eterna como eterno fue mi amor, como eterna sera mi poesía!!!

Dedicado a mi esposa Lina G. Cruz. 
Albaro Ballesteros -Colombia-

ME GUSTAS

La imagen puede contener: flor y texto

HOY SE LEVANTA MIS LETRAS


Hoy se levanta mis letras
 con el sueño abandonado,
 se disuelve los versos
 en agua como
 el polvo de cacao.
 Negro martinete
 que enloquece
 sin sentido al fin,
 pero se confirma
 lo absurdo
 como lugarteniente
 del dibujo.
 Los búhos cierran ojos
 ante tanto oscuro e inocuo manto,
 salpicados los caminos
 de hendiduras que rompen tobillos,
 ya se encendió los ríos secos.

JOSÉ DEL CASTILLO DOMÍNGUEZ  -ESPAÑA-
Publicado en la revista Trinando 14

HOJA OLVIDADA


Esta es una simple página que no cumple los parámetros ni las reglas de la poesía. Subyace en lo absurdo, al punto tal, que no tiene forma. No posee lógica ni contradice los renglones. Tampoco atrae la atención del lector ya pues, carece de contenido lógico de manera que, ha sido recogida como caída de un árbol en pleno solsticio de otoño.
Como extraviada en un cajón perdido en lo más recóndito de mi alma...
...quizás nunca debió ver la luz...
tal vez, solo por mero masoquismo, quise, señor/señora, que sus líneas puedan ser vistas por ustedes
y que, desde su punto de vista crítico, saquen sus conclusiones. Favorables o no, eso quedará por su cuenta.
Lo único que les pido: es que sean crédulos hacia con quien las escribe y no se priven de sinceridad.
Gracias.

HOJA OLVIDADA
Ayer se murió mi perro al mismo tiempo en que la abuela agonizaba en un hospital especialista en muertes.
Ya hace casi dos años que mi vieja se fue pa’l cielo a recordar otras épocas con su tío Naldo, su padre Romilio y a volver a estrechar entre sus brazos a los hijos que no pudieron ser.
Mis hijas crecen a paso gigante y yo, lamento no poder estar allí como quisiera: —¡cosas de grandes!— les dije, lo que hoy pude aclarar con ellas. Igual saben cuánto las amo.
Mis hermanos, cada uno con su familia, viven en un mundo congelado de nuevas emociones, y no quiero entrometerme porque no es de mi incumbencia.
Hace unos días cumplí otro año más de vida, a pesar de todo, agradezco a Dios que así sea, por las oportunidades que se presentan.
Desde una semana atrás que estoy sin empleo, igual no es el fin del mundo.
Tengo en stand by un par de cosas para publicar, ya que estoy moroso con mis editores y me da la cara para decirlo.
Dejé de jugar en la liga porque mi equipo va para atrás.
Últimamente estoy yendo a la cancha a ver al defensa, aunque sé que, como en otras campañas no ascenderán, no por su hinchada, sino por falta de sponsors.
Mi padre se fue de vacaciones a Corrientes, a visitar a sus amigos entrañables y parientes. Él sabe que está en una cuenta regresiva de la que no hay marcha atrás.
Ignacio, mi hijo más pequeño, es superinteligente, estos chicos de ahora vienen con la tecnología bajo el brazo.
Recién me fumé un cannabis, solo.
En el pendrive tengo temas de Viejas Locas que me encantan.
Hace mucho que no voy a la casa de Matias Reck ni tampoco concurro a eventos ni a la flía; tendría que actualizarme de todo.
Con Renzo no tocamos desde el año pasado. Tengo muchas canciones que compuse, que tal vez a él le interesaría poner música con la banda.
Estuve con conocidos tomando unos drinks hasta que me aburrí y me rajé.
En el cumple de mi primo Leo hice un tributo a mi abuelo para el olvido.
Vengo escribiendo mucho de todo y para todos, pero esto es para mí.

Javier Antonio Galarza -Argentina-
Publicado en Suplemento de Realidades y ficciones 73

DOS PUNTOS


Siempre hay
alguien que mira cuando
la distancia es
tan sólo un punto de vista
que arquea otro punto
de fuga.
Cerrar los ojos,
dos puntos, mirar más allá
del plano
unir en ti los signos
equidistantes.

Del libro Desorden de SERGIO ARLANDIS -Valencia-
Publicado en Luz Cultural


REENCUENTROS


Mis fantasmas regresan
de tanto en tanto
a reclamarme atención
Celestino me muestra sus piernas flacas
con los ojos enrojecidos
de un Caronte de entrecasa
Abuela / más frágil que nunca
me espera despierta hasta la madrugada
Y Mamá
Mamá me pide que le abra la puerta
la de la cocina / que siempre fue el lugar
para que pueda entrar allí a quedarse
Aquella puerta destartalada
que ella apuntalaba con el escobillón
– quiere regresar porque no tuvo amor
y no descansa –
es la barrera entre dos mundos

Me pide crema Pond’s / se disfraza de tía
todo para que yo le abra la puerta
la reconozca y la abrace
Se fue volviendo vieja y gruñona
porque a ella nadie le daba amor
Nunca creí que lo necesitara
Ella se aferraba a los niños /- a la niñez –
para salvarse / No me di cuenta.
Por eso aparece en el patio del fondo
a pedir crema Pond’s / para conservarse
para estar cerca / para volver desde allá
otra vez / con nosotros
A lo mejor quiere reivindicarse
-¿se aprenderá allá lejos?-
no poner condiciones / y recibir lo que hay.

Silvia Prida Orihuela -Uruguay-
Publicado en Luz Cultural

INFLUENCIA DE LOS COLORES


Una anécdota cuenta que Charles Baudelaire (1821-1867), uno de los más grandes poetas de Francia y exponente, en grado superlativo, del simbolismo, visitó a su amigo alemán Richard Wagner en su casa de Suiza.

Wagner era también poeta, director de orquesta y compositor. Cuando abrió la puerta, Wagner portaba una bata negra. Después de intercambiar algunas palabras, se sentó frente a su piano y empezó a improvisar una música. Luego salió de la habitación y volvió con una bata azul. Otra vez improvisó una música totalmente diferente a la anterior. Al cabo de un rato, nuevamente salió y volvió, esta vez, con una bata verde. Se repitió esta escena varias veces y cuando terminó, Baudelaire empezó a conversar con el gran virtuoso de la música. Le hablaba de la influencia de los colores en las melodías y en la inspiración. Wagner le escuchaba con atención, y después de un momento contestó que simplemente se apasionaba demasiado cuando improvisaba. Este hecho le producía mucho sudor, y no tenía otra alternativa que cambiarse de bata…

Javier Claure Covarrubias
Publicado en la revista Arena y cal 251

LAS CASAS


La destrucción comienza en esas casas
que van dejando al aire sus ladrillos,
restos de papel floreado sobre la medianera
y escaleras que no llevarán ya a ninguna parte.
A veces los balcones permanecen como si se resistieran
a dejar los últimos rastros de vida de la casa,
como si pretendieran cubrir la decadencia de las puertas
arrumbadas sobre el desnivel de los baldíos,
donde la oxidación se ensaña con las viejas persianas.
Siempre hay una flor que brota como una sombra más entre las sombras
que aún recorren el olvido de las habitaciones derruídas.
Los impúdicos restos, los dibujos de hollín en las molduras,
un número de teléfono escondido en un retazo de papel
que burla la intemperie, subsisten todavía,
pero nada podrá salvar las casas.
Las balaustradas que perduran en compactos jarrones
acaso no lleguen a presentir la muerte
que anda rondando las enredaderas,
los últimos jazmines empujados hacia el sur,
las descascaradas flores de manpostería
que atestiguan las transformaciones como una manera del olvido.
Cada día estrujamos un nuevo fragmento del pasado;
una tarde los rostros de la antigua ciudad
habrán cambiado su voz,
y comenzarán a hundirse en el silencio de las fotografías.
Los muertos también se habrán llevado su recuerdo.

Horacio Salas -Argentina-
Publicado en Estación Quilmes

ANILLOS DE CENIZA


A Cristina Campo

Son mis voces cantando
para que no canten ellos,
los amordazados grismente en el alba,
los vestidos de pájaro desolado en la lluvia.

Hay, en la espera,
un rumor a lila rompiéndose.
Y hay, cuando viene el día,
una partición de sol en pequeños soles negros.
Y cuando es de noche, siempre,
una tribu de palabras mutiladas
busca asilo en mi garganta,
para que no canten ellos,
los funestos, los dueños del silencio.

Del libro" LOS TRABAJOS Y LAS NOCHES" de Alejandra Pizarnik -Argentina-
Publicado en Poesía del mondongo

XVIII


En la pausa del valle, el día, bajo la noche absoluta,
crece. Voraz destruye las bocas del silencio.
Lejano el mar responde. Un ciego sol preside.
El aire detenido ya no es aire. Es un cuerpo sobre otro.
Lanza el tiempo estos cuerpos al futuro. En los rostros
abre la muerte su flor. La vida es el fruto de esa flor.
La carne se nos vuelve fruto y flor.
El día está completando su verano.
La noche virgen, fluyendo, se acumula y goza.
Un eco sombrío y un sol exaltado la anuncian.
¡Qué hoguera espesa de transparencia lúcida
alimenta la noche! Arde la piel en esta hoguera y cae,
vistiéndonos de miedo: ¡La noche es nuestra!
La ciudad resuena en su profundidad.
Otra ciudad de silencio edifica ella.

José Ramón Sánchez -Cuba-
Publicado en el libro La Estrella de Cuba.
Publicado en Editorial Alebrijes

EL AURA


Es la memoria de las ausencias y alrededor el páramo.
La época: vestiduras del deseo, y escenas para esas ausencias, fantasmas en escenografías que se renuevan inexorables, como la declinación de la carne.
Fintas al vacío.
Decir es ser poseídos, pero también
un espejismo: ser otro muñeco
en el teatro de lo actual,
la impostura de las presencias
en un Ahora que es ácido.
La página en blanco es la intemperie:
y escribir es habitarse allí,
en el despliegue de lo ausente.
Un tajo en la nada, una llaga
que no sutura.
Poeta es quien se sabe tajo, y así se enuncia.
De ese tajo, la letra.
En la estepa el obstáculo es el vacío.
Carne que se adentra en si, que se duele
sin cielo, porque es cielo.
Queda un susurro, polvo de palabra
en el viento: ese sentido.
Correr el velo; saber es la busca
en el otro lado, y ser el otro
que adviene, como lobo, como ángel,
como máscara o desnudez.
También: morir velado. El cese
de la serie de las apariciones
es un evento sin Amo,
el único evento sin Amo.
Escribir es arrojar una ausencia al otro.
Donarle una grieta.
Lo demás, espectáculo.

JORGE ALEGRET
Publicado en Gaceta Virtual 126

LA CIUDAD IDEAL


La ciudad ideal de Leonardo tenía
dos alturas; por las calles superiores
pasear y conversar eran formas
de la contemplación; en las inferiores
retretes y establos, y los lugares del trabajo
físico también; era admirable el sistema
de evacuación de aguas residuales, y todo
parecía sostenido en la divina proporción. No sé ya
la circunstancia del sueño: estábamos
en una zona alta, aérea, en grupo, quizá
alguna ocasión de encuentro de poetas;
luego el espacio se parecía a un pasillo
y, al recorrerlo, se descubría su final, al modo
de aquella tierra plana, ptolemaica; no fue
el abismo de golpe, sino el olor insoportable,
el pasillo iba perforándose, como si se corroyera
o como en las imágenes de la ciudad
bombardeada; cada vez se hacía más difícil
encontrar un punto adonde no llegara
el olor a muerto.

Miguel Casado
Publicado en Periódico de poesía 100

CERTEZA


la tibieza resbaló de la palabra
y la palabra completó la frase que surgió desde el centro del silencio

lo quebró
lo envolvió entre los pliegues
lo deshizo
y lo trocó en simiente y en cascada

pudo por fin el cascarón vacío
recuperar contorno borde imagen
recuperar membrana sangre pulso
hubo celebración

ansia

secreto

y al final de la tarde

también

hubo certeza.

Del libro "Las fronteras posibles" de Graciela Bucci -Argentina-
Publicado en el blog elescribidor

PASIÓN


Y sin embargo, en medio de la amarga
mansedumbre del día que aguarda coronado
de rodillas el tránsito a la noche,
algo estalla en el aire —¿cuerpo o luz?—
flota y bate alas finas anhelando la sangre,
el bálsamo secreto de la espina.

Con la fija paciencia de los astros
se camufla en la frente del día
en la actitud de quien ama y espera
inconfesadamente el milagro.

Micaela Paredes -Chile-
Publicado en La Náusea

AL FINAL DEL PASILLO


Paseaba despacio, inhalaba el aire y disfrutaba con ese olor tan especial de finales de la primavera, que era una mezcla del aroma de los tilos de la avenida por la que transitaba, plantados recientemente, y del monóxido de carbono que despedían los tubos de escape de los coches que circulaban por la calzada. Hombre urbano, estaba acostumbrado a esa peculiar y contradictoria mezcla. Comenzaba a hacer calor, un preludio evidente de la inminente llegada de un estío que, en la ciudad interior y sureña, venía acompañado de temperaturas extremas.

Su mirada no se interesaba por lo que encontraba en su recorrido; personas que iban con prisa, y que se esquivaban sin que los ojos se cruzaran una sola vez; el perro que tiraba de la correa por el que iba sujeto, ansioso por acercarse a uno de los raquíticos árboles que bordeaban las aceras; el taxista huraño que gritaba a otro conductor que interrumpía con su vehículo un cruce de tráfico… El tiempo a su alrededor se había detenido. Luis, pensativo y ensimismado, se dejaba llevar hacia el hospital local por sus pies, convertidos en su mente. Había instalado un etéreo chip en su cabeza y su cuerpo lo transportaba mecánicamente entre los transeúntes inquietos y apresurados, le hacía cruzar los pasos cebras y los brillantes y parpadeantes semáforos. Atravesaba plazas y calles, giraba en las esquinas reconocidas, se detenía cuando los coches estaban demasiado cerca, y aceleraba para recobrar un tiempo irrecuperable, como bien dijo alguna vez Saramago.

Sí, iba en dirección al hospital para visitar a su abuela. Pero, estrictamente hablando, no era una visita al uso porque ¿cómo se podía describir así la contemplación de una enferma terminal? Se asemejaba más, pensaba Luis, a una peregrinación o un regreso a los orígenes. El eterno retorno. Se dejaba ir, transportado por esa extraña magia que conducía su cuerpo, sin que su voluntad consciente formara parte de aquello, ni quisiera hacerse responsable de su destino. También tenía mucho que ver una de sus costumbres adquiridas: jamás se sentía cómodo viajando en los autobuses o taxis, porque si detestaba algo más que conversar con los conductores era permanecer callado en el asiento de atrás mientras miraba pasar el paisaje grávido que corría con rapidez ante sus ojos. Y los autobuses le causaban claustrofobia. Manías, se decía para justificarse, pero a las que combatía –de las que huía, realmente- con sus largos paseos, que él comparaba con el discurrir de la mente. “Caminante no hay camino…”, Machado, con un toque del propio Luis. Un aforismo conocido que usaba puntualmente para convertirlo en propio.

Su abuela vivía sus últimos días, tal vez horas. “Vivir” quizá no fuera la palabra, pero así preferían entenderlo todos, aunque pensaba que debería crearse un término para esa etapa en la que sólo se subsiste mientras se aguarda, con paciencia y cierto derrotismo, la llegada de la muerte. Los médicos habían desahuciado a la anciana unos días antes delante de algunos familiares, él incluido. Recordaba las lágrimas de su padre, hijo único, cuando recibió la noticia casi de sopetón, y cómo se había girado y apartado hasta una esquina del pasillo en penumbras, para llorar en soledad. El mismo se había sentido perdido, vacío cuando entendió el alcance de la frase del médico. “Quizá horas”.

Ya no volvería a escucharla cantar junto a la estufa las tardes de invierno, o narrar esas historias de fantasmas, nacidas en los pueblos para llenarlos de un trasunto de historia, aunque fuesen imaginarias o cargadas de elementos fantásticos. Sus hermanos menores, sin embargo, no se sentían tan mal, quizá porque no la habían tratado mucho tiempo y no podían quererla con el mismo cariño que él. Por supuesto estaban tristes, pero era un sentimiento distinto, matizado. Él perdía con su muerte gran parte de la infancia; la más interesante, la más feliz. Una lágrima afloró a su joven rostro e, inmediatamente, se pasó una mano por los ojos con un gesto de rabia por haberse dejado llevar por el dolor en mitad de la calle.

Se culpó por pensar en su abuela como si ya hubiese muerto pero, en la práctica, sabía que era así. La vida era dura y no siempre morir físicamente es dejar de vivir. Podía intentar consolarse con ese resignado pensamiento, que no paliaba su dolor pero bajaba la intensidad del mismo.           Dobló una esquina y se encontró frente al hospital: era inmenso y triste, gris y repleto de ventanas por las que casi nunca asomaba un rostro. Triste como los cementerios porque, aunque allí se curaban muchos enfermos, también se moría. Y casi siempre se moría en soledad, aunque… ¿no morimos todos siempre en soledad?

Penetró en el edificio por una pequeña puerta de acceso, que casi pasaba desapercibida al estar situada en un lateral, sin visión directa desde la calle, y que sólo conocían los visitantes asiduos que iban a determinada zona del hospital. Él era uno de ellos. Notó claramente la diferencia que existía entre la entrada principal, por la que continuamente entraban y salían hombres y mujeres, en un continuo ajetreo que no cesaba hasta que cerraban la puerta, y esta otra, una antesala del purgatorio, apenas transitada. Atravesó los pasillos en penumbras, y pasó al lado de puertas entreabiertas. Se cruzó con médicos, enfermeros y personal sanitario, algún visitante que se quejaba de los servicios hospitalarios, un niño revoltoso e insensible que jugaba en mitad del pasillo sin hacer caso a sus padres, un enfermo que paseaba apoyado en dos muletas sin nadie a su lado para cuidarle… Bajó unas gastadas escaleras hasta el piso inferior –que podía haberse llamado con toda lógica sótano en cualquier otro sitio, aunque no era correcto hacerlo en este lugar- y volvió a recorrer más pasillos con puertas entornadas, aunque más tenebrosos, más silenciosos que los anteriores. Sólo, de vez en cuando, un lloro, una voz cargada de dolor que se perdía en la lejanía, o una puerta que se cerraba despacio a su espalda, empujada por alguien que, quizá, acababa de perder a un ser querido, le recordaban la presencia real y tangible de la muerte.

Mucho tiempo atrás, en el pueblo de su abuela, también había recorrido numerosos pasillos, y subido escaleras de peldaños altos y brillantes. Atravesaba corredores misteriosos en los que podía encontrarse extraños objetos en cualquier esquina, que parecía haber sido colocados allí para sorprender a su mente infantil. También descendió una vez a un inmenso y desierto sótano repleto de muebles inservibles y sillas rotas, donde la oscuridad más absoluta se extendía un poco más allá de la entrada, y en el que nunca se atrevió a inspeccionar en profundidad por miedo a esos espíritus de los que le hablaba su abuela. Pero ese lugar que recordaba de su infancia era, en su conjunto, muy distinto al hospital. Se trataba de la escuela del pueblo: un único pero enorme edificio de tres plantas y sótano que estaba situado en una colina que dominaba el pueblo, y que se encontraba apartado del casco urbano por una estrecha pero frondosa franja de vegetación y arboledas. En esa misma escuela estudiaba durante el curso lectivo y, en el verano, en plenas vacaciones, la recorría libremente, exultante de alegría porque se imaginaba las caras que pondrían el director y los adustos profesores -que por cualquier minucia castigaban al alumnado- si lo hubiesen visto romper con sus carreras y risotadas la solemnidad del lugar. Y era libre de hacerlo porque era el nieto de María, la supervisora de las mujeres de la limpieza, y la que organizaba, mandaba y dirigía todo lo relacionado con el mantenimiento del centro escolar. Ella le adoraba y le consentía casi cualquier cosa.

Luis observó con interés el lugar que recorría ahora: pasillos tan similares a los de antes pero que destilaban una áurea diferente. Tan parecidos a los de antes y también tan diferentes. Toda la vida era un pasillo que se recorría hasta el final, y en el que se vislumbraban multitud de puertas entornadas, unas pocas cerradas, y algunas abiertas completamente pero nunca visitadas, en la única y falsa convicción de que al final estará la mejor de las habitaciones.

Por fin llegó hasta la puerta de la sala donde se encontraba encamada su abuela. Estaba entreabierta. Ahora que pensaba en ello ¿por qué la mayoría de las puertas de aquella parte del hospital estaban así? Dedujo que los médicos y personal del hospital tenían que salir y entrar continuamente en las habitaciones para examinar a los enfermos, anotar su estado en el correspondiente parte, o confirmar la defunción y notificarla a los familiares si estos no estaban presentes en ese fatal instante. Casi no existía intimidad. Los parientes llegaban, consolaban –o lo intentaban al menos- al enfermo y, después, se marchaban con el mismo ceremonial y tristeza con los que habían llegado. La mayoría ni siquiera querían estar presentes en los últimos momentos del enfermo y preferían llegar y que todo hubiese acabado. Era triste, pero lo podía ver cada vez que visitaba el hospital. Nadie quiere enfrentarse a su futuro, y la muerte es siempre ese futuro. Era un número de lotería que siempre acababa tocando.

No sucedía igual en la pequeña tómbola del pueblo, a la que los domingos lo llevaba María, esa mujer viuda pero alegre y campechana. Allí empujaba con sus nerviosas manos aquella pequeña ruleta en miniatura, y trataba de conseguir alguno de los maravillosos regalos que el feriante exponía alrededor del aro circular. Casi nunca ganaba, por supuesto, pero siempre obtenía algún premio ya que su abuela no consentía que él regresase a casa sin un regalo entre sus manos.

“No deberías irte, abuela, al menos no de ésta manera”.

Era un susurro dirigido a sí mismo, una plegaria a un dios inexistente. Empujó la puerta y entró. Apenas penetraba la luz del sol por las ahumadas ventanas de la pequeña sala, en la que se hallaban dos camas, una vacía y la otra ocupada por su abuela. Se acercó hasta ella y la miró: dormía, y en sus cabellos canos se reflejaban esa luz que con tanto esfuerzo llegaba hasta allí abajo.

El pelo azabache, alborotado y fuerte, era lo primero que veía desde el balcón cuando María regresaba del mercado con las compras del día. Después era su vestido de luto negro, reluciente, eterno recuerdo de su marido muerto en la guerra. Y más tarde, su sonrisa, sus caricias, su mano cálida que tomaba la suya y lo llevaba así cogido hasta la cocina para enseñarle todo lo que había comprado; una hogaza de pan, grande y blanca como le gustaba, mantequilla, un litro de leche recién ordeñada, media docena de huevos, y un pequeño etcétera, para llegar, tras las pequeñas pausas estudiadas para sumirle en la impaciencia, al regalo sorpresa de un trozo de chocolate duro y espeso, o una torta de azúcar rellena de cabellos de ángel que él, con su ardor infantil, arrebataba de las manos de la mujer y devoraba con fruición. Eran tiempos de escasez y cualquier capricho, por nimio que pudiera parecer ahora -en sus tiempos mozos- era un tesoro que aprovechar y disfrutar hasta el final.

Allí, sobre la mesa, estaban los restos de la última comida que habían servido a la anciana; un filete de pollo poco hecho, unos trozos de verdura, un pedacito de pan, la sempiterna fruta… Todo sin tocar apenas, un poco mordisqueado para guardar las apariencias. ¿Para qué dar de comer a un cuerpo que había cumplido con creces todo lo que se le había exigido? La anciana, consciente de su situación, a pesar de la medicación que le inyectaban para calmar el dolor, asumía que eran sus últimos días.

La miró con detenimiento, como nunca lo había hecho con anterioridad. Aprovechó que estaba dormida para examinarla cuidadosamente. Quería memorizarla en su mente, para que quedase grabada en su cerebro para toda la vida. Así, superponiendo las dos imágenes de su abuela, pasado y presente, las diferencias realzarían a aquella mujer que había educado su infancia. Lo muerto, lo que decae, siempre hace que lo vivo se valore más, como la oscuridad hace con el resplandor tenue de una vela, a la que acrecienta hasta convertirla en un intenso fuego.

Estuvo un buen rato allí, de pie y en silencio. Se sentó después, y ojeó una revista de actualidad que alguien había abandonado encima de la cama vacía, pero sin prestar interés a su contenido. Oyó como ella lo llamaba. Fue apenas un susurro, llegado del dolor, del sueño que precede a la muerte: el grito callado de una despedida. Se giró y se encaró con la enferma. Ella sonreía como antaño, aunque una ligera mueca de dolor perturbó su rostro. Sus ojos grises brillaban felices al ver a su nieto junto a ella. Levanto un poco su brazo derecho y golpeó suavemente el lateral de la cama, invitándolo a sentarse allí, a su lado.

Las canciones tradicionales se cantaban al apagar el fuego del hogar las noches del invierno. Aquellas melodías que tarareaba María mientras él cerraba los ojos y se abrigaba con la cálida ropa de cama. Los cuentos que nunca terminaban y siempre eran distintos aunque se pareciesen tanto… Ella sentada en un lateral de la cama, meciéndole a pesar de sus cuatro, cinco, siete años… siempre igual, y siempre lo mismo de reconfortante.

Le cogió de la mano. Él la sintió tibia y temblorosa. Débil, lejana ya. Tuvo otro gesto de cariño y apretó con firmeza aquella mano que tanto había acariciado su piel, y que había pulido su alma. Se miraron a los ojos; los de él se reflejaron en los de ella y las dos edades congeniaron una vez más, se fundieron en un solo corazón. No hicieron nada más, sólo se miraron, sonrieron y recordaron sin hablar los felices tiempos que nunca volverían; paseos en los atardeceres, ferias de los domingos en el parque, tardes de otoño recogiendo la madera para la chimenea… Las risas, las tortitas de las mañanas, y el sol brillante en sus rostros.

Estuvieron así mucho tiempo, y dejaron que las horas transcurriesen mientras ellos pasaban a través del tiempo. Solos en aquella habitación, en el mundo, mientras fuera anochecía y en los pasillos apenas se escuchaba otra cosa que el lejano ruido de bisbiseo de desconocidos en las dependencias cercanas. Comenzaron a quedarse en penumbras y Luis se levantó para pulsar el interruptor de la luz. Sintió entonces un pálpito. No encendió la lamparita fluorescente sino que se acercó nuevamente a la cama y observó el rostro de su abuela: sonreía y su rostro era viva expresión de tranquilidad y de sabiduría, pero sus ojos estaban cerrados y su corazón, ése que también era el suyo, había dejado de latir. Volvió a sentir las lágrimas brotar pero esta vez las dejó correr. Se sentó en una silla junto a la cama, tomó la mano de María, su abuela, entre las suyas, y comenzó a canturrear una antigua canción tradicional del pueblo, como aquellas que muchas veces había oído cantar a esa mujer que acababa de morir, y que escuchó en un lugar lejano en el tiempo y el espacio. Y lo hizo sin soltar aquella mano, con el temor de que la noche se llevase sus almas al reino de los muertos y olvidados.

Francisco José Segovia Ramos -Granada-
Publicado en  periodicoirreverentes

DESPUÉS


No se veían desde hacía veinte años,
eran dos desconocidos.

Se miraron y supieron
que a cuestas con sus vidas,

seguían siendo los de siempre.
El saludó como si no entendiera,

ella también,
sabiendo que todo nada había cambiado.

Continuaron su camino
cada uno con su pasado a cuestas,

como si esperar fuera lo fácil
y lo bonito.

GUILLERMO JIMÉNEZ FERNÁNDEZ -Mérida-

domingo, 17 de septiembre de 2017

EL PERGAMINO


Limpiando el desván, en un viejo arcón, encontró un pergamino. Después de abrirlo, vio que estaba fechado en 1250 y firmado por Fray Bartolomé Ortega de Toledo. Aunque estaba escrito en castellano antiguo lo entendió todo. Era un texto de Aristóteles traducido del árabe. Ignoraba como llegó al desván pero un libro que halló, en el fondo del arcón, narraba su deambular por diferentes lugares.
Una vez terminada la traducción Fray Bartolomé la entregó al obispo Jaime. Aunque su destino era la biblioteca episcopal no llegó a ella porque alguien lo robó del despacho del obispo. Durante años pasó de mano en mano.
En 1640 al hacer el inventario en casa de un adinerado comerciante apareció el manuscrito. Los herederos lo vendieron a un librero que lo guardó entre sus obras más preciadas. Poco antes de su muerte lo cedió a un colega porque sabía que él lo valoraría y conservaría.
En 1860 en un periódico de Madrid apareció la siguiente noticia: En el incendio de la Librería Pegaso los bomberos salvaron un valioso pergamino del siglo XIII. Afortunadamente las llamas no alcanzaron la habitación donde el librero lo guardaba. Para reconstruir la librería tuvo que subastar el pergamino. Fue una puja interesante que alcanzó las diez mil pesetas. El comprador fue un filósofo asturiano estudioso de la obra de Aristóteles. Aunque tal vez el contenido del documento ya estuviese publicado en otros libros para él el valor residía en la antigüedad del mismo. Durante toda la noche estuvo leyendo el texto. Era realmente impresionante. Con el tiempo aquel documento alcanzaría un valor incalculable. La subasta había abierto muchos ojos. Ahora eran muchos los que conocían su existencia.
Dos años después la casa del filósofo asturiano ardió. Su gran biblioteca con importantes volúmenes sobre filosofía desaparecieron entre las llamas. Se creyó que el pergamino aristotélico corrió la misma suerte. El filósofo asturiano siempre pensó que el incendio fue provocado para ocultar el robo del pergamino…
Alguien había arrancado las últimas hojas de libro. Nunca sabría cómo llegó el pergamino al desván. Evidentemente no se quemó en el incendio del siglo XIX.

JOSÉ LUIS RUBIO 

SER ESE COLIBRÍ


cuando ese ser con vida se nos arrima a compartir
por algún motivo
nunca debemos dejar que se vaya de nuestro lado,
si lo vemos tal y como llego a compartir en su momento
lo mejor en su partida de nuestro lado es que ese ser con vida,
salga cargado de felicidad en todo su ser alma y cuerpo.

ese lograr pararnos cuando estemos en nuestro caminar
al destino de ser
es muy positivo mirar los pasos dejados atrás y del pasado,
cuantos seres mejores que ya han recorrido ese caminar diario
por donde hoy camino para buscar ese mejor destino necesitado.

dándome cuenta por la obligación de lo aprendido de otros
esos seres mayores
que para llegar a ser grande yo en alma y cuerpo,
primero tengo que aprender y poner en práctica el ser pequeño
siendo humilde tendría esa base de toda verdadera grandeza,
de ser humano no perfecto en alma y cuerpo.

ese no ser humilde por un mal ego lo demuestra pelando
esos dientes
cuando tiene que bostezar como lo hace el león en su habita,
es por eso que a los seres humildes en su átomo de vida
el supremo les premia.

por eso en el gran planeta tierra nuestra casa cuando hay fuego
muchos de los animales huyen para salvar su pellejo,
pero un insignificante colibrí para muchos sobre el planeta
recoge una y otra vez agua del río para echarla sobre el fuego quemador,
y uno de esos otros seres a su lado se pregunta y le pregunta
es que acaso crees que con ese pico tan pequeño,
vas a pagar el incendio.

y ese noble y humilde ser colibrí le responde con respeto
y estima
yo sé que no puedo solo,
pero estoy haciendo mi parte como poeta y reflexionista hoy día
entregándole a cada uno mis mejores letras nacidas del alma,
a este mi cuerpo para llegar a ser un mejor ciudadano
en este bello planeta
hoy día.

Alejandro Madriz Martínez