jueves, 27 de noviembre de 2014

IV


Ay, que agraciada me concibo
Cuan regia flor de pétalos abiertos
En el lecho ceniciento de tu ser
Flotando en tu flujo manumisor
Siéntome, fastuosa ante otras corolas
Deshilachadas a contracorriente
Ays, me diluyo, entre tus tentáculos de heladero fino
De albaricoque y pomelo, de sedoso untar
Afeite faraónico, ahora me acarreas sobre ti
Me escurro sobre la vertiente ajada
Y sonrío, sí, sonrío, porque no sucumbo
Ahora vivo, sí, vivo
Porque estoy donde codicié
En las rendijas de tu alma, entre los pliegues de tu sudor a caramelo
Sí, los ignaros tomarán el precio cimero
Mas, cuánto valor le esquivan al excelso trofeo
Mi trofeo, tú, por los restos.

Del libro Despertares en Blue de Santiago Pablo Romero

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